El Día Mundial del Veganismo ya está aquí y es una reivindicación política

Artículo publicado en El Salto diario.

Durante todo el mes de noviembre, una constelación de eventos por los animales resplandecerá por todo el mundo. Maialen Sagüés, portavoz del colectivo antiespecista NOR, que convoca por segundo año una manifestación en Bilbao, resume en una frase el espíritu de protesta del Día Mundial del Veganismo: “Si el 1 de noviembre es el día del veganismo, ha de ser un día de reivindicación y lucha política; no una fecha para la celebración o el consumo”.

Mucho han cambiado las cosas desde que allá por 1994, hace 25 años, Louise Wallis estableciese el Día Mundial del Veganismo (o World Vegan Day). La entonces presidenta de la organización británica Vegan Society fijó en el 1 de noviembre el día de celebración para conmemorar otro número redondo: el 50 aniversario de la acuñación de los términos “vegano” y “veganismo” y de la fundación de la Vegan Society, que en 2019 cumplen 75 años.

UNA FECHA CON HISTORIA

Según cuenta Wallis, sabían que la asociación se había formado en noviembre de 1944, pero no estaban seguras de la fecha exacta, así que se decantaron por el 1 de noviembre para fijar el aniversario de su fundación, “en parte porque me gustaba la idea de que la fecha coincidiese con Samhain o Halloween y el Día de los Difuntos, tiempos tradicionales para festejar”, señala.

Hoy en día, la fecha es una oportunidad para promover el antiespecismo, y su expresión más conocida: el veganismo. El término “veganismo” fue acuñado en 1944 en su versión inglesa por Elsie B. ‘Sally’ Shrigley y Donald Watson. 70 años más tarde, en 2014, la palabra “veganismo” —adaptación española del término— entraba en el Diccionario de la lengua española por primera vez —concretamente en su 23ª edición—.

75 años atrás en el tiempo, Watson y Shrigley inventaron esta palabra con la intención de diferenciar el vegetarianismo (dieta en la que se excluyen algunos productos de origen animal, como la carne), de una postura política que va un paso más allá de la alimentación y pretende terminar con la explotación animal en su totalidad.
Así, en la primera definición del veganismo que ofreció la Vegan Society, este se trataba de “una forma de vida que busca excluir, tanto como sea posible y practicable, todas las formas de explotación y de crueldad hacia los animales ya sea para alimentación, vestimenta o cualquier otro propósito”.

Desde entonces, el primer día del mes, y cada vez más durante todo noviembre por extensión —ya hay quien habla de noviembre como mes del veganismo—, se organizan manifestaciones, festivales y otros eventos a nivel local y mundial, y en esta edición de 2019, año declarado por la revista The Economist el año del veganismo, no faltarán cosas que hacer.

CAMPAÑA PUBLICITARIA COMO APERITIVO DE LAS REIVINDICACIONES

Campaña Sentimos Igual
Uno de los mupis de la campaña de concienciación ‘Sentimos Igual’ despliega su mensaje junto al tráfico madrileño. TOM BEDWIN

Durante la segunda quincena de octubre, una campaña publicitaria inauguró las expresiones antiespecistas otoñales en la capital del Estado. En esas dos semanas, se pudo ver por las calles de Madrid la campaña ‘Sentimos por Igual’ (#SentimosIgual), con ilustraciones del artista gráfico Luiso García.

La acción fue creada y patrocinada por la agencia de publicidad La Pasión de Mozart, que todos los años destina parte de su presupuesto a causas sociales. El objetivo de la campaña este año era hacer “un recordatorio de las terribles condiciones de vida y muerte a las que sometemos a los animales por nuestro desaforado consumo”.

MANIFESTACIONES COMO PLATO FUERTE. PRIMERA PARADA: BILBAO

Este año, las actividades del Día del Veganismo comenzarán de la mano del colectivo vasco NOR, que ha convocado una protesta en Bilbao para el viernes día 1 de noviembre. Maialen Sagüés, portavoz del colectivo, explica que su objetivo es “volver a llenar las calles y recordar que seguimos luchando. Que seguimos construyendo un movimiento que cada día es más grande y seguimos en pie en la lucha por los demás animales”.

El año pasado ya programaron una marcha para el mismo día, y aunque Sagüés declara que la coincidencia con la onomástica no fue a propósito, sí querían “que fuera una fecha para repetir, una ‘tradición’ en la agenda antiespecista”, y les parece importante aprovechar esta circunstancia porque les da “la oportunidad de combatir la apropiación cada día mayor que el capitalismo hace del veganismo”. La portavoz apunta que “si el 1 de noviembre es el día del veganismo ha de ser un día de reivindicación y lucha política, no una fecha para la celebración o el consumo”.

1-n Antiespezista
Cabecera de la manifestación por la liberación animal de Bilbao AITOR GARMENDIA (TRAS LOS MUROS)

Para las activistas de NOR, la edición del año pasado fue “un evento muy emocionante, ya que el colectivo acababa de surgir, habíamos publicado una investigación sobre mataderos en Euskal Herria y el movimiento estaba en plena ebullición. Nos sorprendió la cantidad de personas que se acercaron, porque si bien 500 personas no son muchísimas, ver a tanta gente movilizándose por los animales no humanos sí que era algo nuevo aquí”. Añaden además que desde el principio tuvieron “un posicionamiento contundente y ‘radical’, con el antiespecismo como núcleo del discurso”, y precisamente por esto les sorprendió “ver a tanta gente reunida por la causa”.

Sagües explica que “la relación que tenemos con los animales es algo que debemos revisar como sociedad y para ello hay que ir al núcleo del problema. Consideramos que es necesario posicionarse contra la opresión y violencia ejercida sobre ellos”, y en este sentido han buscado apoyos entre organizaciones cuya consideración vaya por los mismos derroteros.

Desde NOR también consideran que “toda esta lucha es parte de un discurso revolucionario y que nuestra posición debe ser transversal. La única manera de que esto funcione es hacer un análisis del sistema estructural que nos rodea, y tener en cuenta el paradigma político en el que vivimos. Por lo tanto, nos encantaría ver que la manifestación se llena de personas que provienen de otras luchas, que se alinean con nosotras; sería el síntoma de una trabajo bien hecho”.

Quizá por eso, dentro de ese espíritu de colaboración con otras reivindicaciones, al día siguiente una representación del colectivo acudirá a las jornadas Feministas de Euskal Herria ‘Salda Badago‘ de Durango, donde distintos colectivos y mujeres se reunirán para debatir, formarse y participar en talleres, y donde NOR participará de forma activa organizando una charla-taller sobre la relación entre feminismo y antiespecismo.

Además, NOR ha preparado un programa de actividades para toda la jornada del 1 de noviembre, antes de acudir, ya por la tarde y mediante autobuses organizados desde las distintas ciudades, a la manifestación de Bilbao.

SEGUNDA PARADA: MADRID

El sábado 2 de noviembre, el colectivo Noviembre Antiespecista, formado por varios grupos de la capital, cortará la Gran Vía saliendo desde Plaza España a las 17 horas con un solo objetivo: “la liberación animal”.

Mila García Nogales, portavoz del colectivo, explica a El Salto que no se trata de convocar una marcha local, “sino de mucho más. Al igual que el año pasado, buscamos que vengan activistas de todo el Estado, no solo de Madrid. Una manifestación es una demostración de fuerza y solo siendo miles se logra visibilizarla”. Por eso, inciden, “es tan importante asistir: hacemos un llamamiento no solo a las activistas, sino también a las personas veganas y a aquellas que estén en proceso de dar el paso”.

Este es el cuarto año que se convoca esta protesta en Madrid, un movimiento que inició el colectivo Straight Edge Madrid, al que tomó el relevo en su segundo año la Asamblea Antiespecista y que ahora coordinan las activistas de Noviembre Antiespecista.

Antiespecismo 4N
Manifestación antiespecista del 5 de noviembre de 2016. NOAH ORTEGA / FILMING FOR LIBERATION

Mila García explica que el colectivo organizador lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. A lo largo de estos meses, “se ha debatido mucho sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posible. En el proceso, los grupos también aprenden la premisa de la horizontalidad, porque la de liberación animal es una revolución sin imperativos, en constante movimiento, que ni se limita ni se lidera”.

Desde Noviembre Antiespecista admiten que es difícil cuantificar las víctimas del especismo: “En 2017, más de 850 millones de animales fueron asesinados en los mataderos estatales. Alrededor de 140.000 son abandonados al año. 9.000 mueren por cebos envenenados. 70.000 toros son torturados hasta la muerte en festejos taurinos. Si sumamos todos los datos disponibles a nivel mundial, la cifra alcanza billones. No sabemos cuántos animales mueren al año por culpa del plástico en el mar, del que un 48% proviene de redes de pesca. Tampoco pueden establecerse cálculos exactos acerca de las prácticas pesqueras. ¿Y cuántos animales silvestres desaparecen a causa de los abusos infligidos a los ecosistemas por la agricultura industrial? El número es incalculable”.

BALANCE DEL «AÑO DEL VEGANISMO»

La manifestación del 1 de noviembre también es un buen momento para evaluar la situación del activismo por los animales. Para Mila García, “2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Se creó la plataforma Stop Macromatadero Binéfar, y los grupos se unieron en una sola proclama antiespecista para pedir que se parase su apertura”.

“Por otro lado” prosigue la portavoz, “la crisis climática y la lucha medioambiental que conlleva han situado el foco sobre el veganismo. Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza e intenta salvar el planeta sustituyendo las bolsas de plástico en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes”.

EN TODOS LOS RINCONES DEL PLANETA

Los eventos que se organizan con motivo del Día Mundial del Veganismo por todo el planeta son casi incontables. Por mostrar algunos ejemplos a nivel global, en Lima (Perú) habrá una Caminata por los derechos animales el mismo 1 de noviembre.

En Montevideo (Uruguay), el día 5 de noviembre, realizarán una “marcha histórica para visibilizar y protestar contra la violencia hacia todos los demás animales”.

En India, el Vegan India Movement convoca la Animal Rights March India (ARMI) el 10 de noviembre, una manifestación que tendrá lugar simultáneamente en cuatro regiones diferentes de todo el país (Delhi, Bengaluru, Kolkata y Mumbai), “para buscar justicia para las personas no humanas que son abusadas, torturadas y matadas para alimentar el consumo humano”. También pretenden reiterar que el veganismo no es “una moda pasajera, sino un movimiento de justicia social que está presente en toda la nación y que solo puede crecer”.

En Estados Unidos se realizan eventos en muchas ciudades. A modo de ejemplo, en Boston (Massachusetts) se realiza el Annual Boston Veg Food Fest durante el primer fin de semana de noviembre, mientras que en Richmond (Virginia) hay actividades durante todo el primer día de noviembre para celebrar “todas las razones para hacerse vegano”.

En Londres se festejan las Vegan Nights; en Manchester se realizará el Manchester Vegan Winter Festival y también hay eventos en otras ciudades europeas como Estocolmo  y Utretch.

En España, para quienes no puedan acudir a los eventos de Madrid y Bilbao, hay alternativas en algunas ciudades como ZaragozaGranada y Barcelona. Por otra parte, la Plataforma No A la Caza (NAC) comienza a preparar ya la manifestación contra la caza que tendrá lugar el 2 de febrero de 2020. Para adherirse a la protesta hay que contactar con la plataforma antes del 29 de noviembre.

Estos son solo algunos ejemplos de las distintas movilizaciones y eventos; se pueden encontrar muchos más en la Vegan Society, en Noviembre Antiespecista y en la web del Día Mundial del Veganismo.

Desde Noviembre Antiespecista ven un futuro con necesidad de activismo y concluyen: “Luchemos por que más personas de nuestro alrededor hagan la conexión, por que entiendan que todas somos seres de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras; y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos”.

MARÍA R. CARRERAS

@MERICARRERAS


Noviembre Antiespecista: por qué ahora, por qué esta lucha

Al grito incontenible de “Respeto y libertad para los animales. Luchemos hasta el fin del especismo”, el próximo sábado 2 de noviembre tendrá lugar en Madrid la segunda Manifestación Noviembre Antiespecista organizada por el colectivo del mismo nombre, formado por varios grupos e individualidades antiespecistas de la capital. La quedada es en Plaza de España a las 17:00 horas.

Pero no se trata de convocar una marcha local, sino de mucho más: “Al igual que el año pasado, buscamos que vengan activistas de todo el Estado, no solo de Madrid. Una manifestación es una demostración de fuerza y solo siendo miles se logra visibilizarla”, explican desde Noviembre Antiespecista. “Por eso”, añaden, “es tan importante asistir: desde aquí hacemos un llamamiento no solo a las activistas, sino también a las personas veganas y a aquellas que estén en proceso de dar el paso.”

No existe una fórmula del éxito para los lemas, pero el del 2N habla de algo que otras reivindicaciones, como las antitaurinas, pasan por alto: “Pedir respeto y libertad para los animales, para todos ellos, significa estar en contra de cualquier de explotación, no solo de algunas. Pues eso también es especismo.”

A grandes rasgos, el especismo podría definirse como un sistema de creencias que sostiene que los animales humanos son superiores al resto. Y que, por ello, tienen derecho a dominar y explotar a las otras especies en su beneficio. Para justificar esa supuesta superioridad, se utilizan los mismos argumentos biológicos, culturales o históricos que a lo largo de los siglos se han empleado para legitimar otras discriminaciones, a menudo interrelacionadas. Por ello, la lucha antiespecista es también una lucha transversal. Dentro de la escala especista, al igual que en la racista, la machista o la tránsfoba, no todas las víctimas se sitúan en el mismo lugar. Así, una persona especista puede querer mucho a su perro, e incluso posicionarse como antitaurina, pero al mismo tiempo comer carne de cerdo o calzar zapatos de piel de vaca mientras rechaza los abrigos de visón. El especismo se aprende; y la sociedad impone las lecciones.

En la práctica antiespecismo y veganismo se identifican y, ya de base, ambos parten de una perspectiva abolicionista y no bienestarista. En palabras de las organizadoras del 2N: “Ya hay una legislación bienestarista que, además de ser insuficiente a todos los niveles, no se cumple. La única manera de que esto cambie es que cambie la clasificación de los animales como propiedad y que se les reconozca como individuos de pleno derecho. No queremos jaulas más grandes sino el fin de las jaulas: por eso somos abolicionistas.”

Más allá de una fecha
El 5 de noviembre de 2016, la Asamblea Antiespecista de Madrid organizó una primera marcha antiespecista en la ciudad, que se repitió al año siguiente. Noviembre Antiespecista tomó el relevo el 3 de noviembre de 2018. Con cada vez más grupos implicados, y con cada vez más voces alzándose en las calles por la liberación animal, en el 2N se espera una asistencia masiva. También hay previstas manifestaciones antiespecistas (independientes a la de Madrid) en Bilbao (1N) y en Montevideo (5N). 

La elección de estas fechas no es casual. El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo y, en torno a su órbita, las convocatorias se mueven más rápido y con mucha más fuerza. Desde Noviembre Antiespecista, destacan además otro evento: el de la Plataforma NAC (NoAlaCaza).

Pero ¿qué balance hace el colectivo de las citas anteriores? “Si algo han conseguido estas marchas es, definitivamente, impulsar el compromiso a largo plazo y la lucha antiespecista local, ayudando a que las activistas vuelvan a sus barrios, pueblos y comunidades con la energía suficiente para seguir luchando por un mundo de respeto y libertad para los animales”, afirman.

El colectivo Noviembre Antiespecista lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. A lo largo de este tiempo, “se ha debatido mucho y tomado decisiones asamblearias sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posible. Son ya varios meses de trabajo, con mucho esfuerzo e ilusión para dar a conocer la causa”. En el proceso, los grupos también aprenden los unos de los otros bajo la premisa de la horizontalidad. Porque la de liberación animal es una revolución sin imperativos, en constante movimiento, que ni se limita ni se lidera. Dentro de todas las opciones de activismo que existen, cada persona ha de encontrar su propio camino. “Lo que mejor encaje contigo será también lo que más ayude a los animales: no todo el mundo puede irse a la puerta de un matadero a hacer vigilia, pero hay quienes sí; a otras personas se les da bien concienciar mediante la performance callejera, o coordinar rescates, o entrar en las granjas para denunciar la situación. Por tanto, no existe un solo activismo. Hay millones de formas de ayudar a los animales y muchas aún están por inventar.”

El pulpo de la conciencia
El símbolo de este año es un pulpo. Olvidado y denostado en casi todas las culturas, el pulpo apela a todo aquello que el antiespecismo combate. El pulpo de Noviembre Antiespecista le da un puñetazo en la cara, y a ocho manos, al sistema, señalándole sus contradicciones e injusticias.

Para las organizadoras de Noviembre Antiespecista “es importante reseñar que la sociedad es especista también entre las propias especies animales, ya que no se considera igual a un mono que a un perro, o a una gata que a una cerda, ni por supuesto a un vertebrado que a un invertebrado. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias. El movimiento de liberación animal enmarca cada vez más al especismo como un sistema de poder al que combatir no solo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social mediante el activismo.

En 2017, más de 850 millones de animales fueron asesinados en los mataderos estatales. Alrededor de 140.000 son abandonados al año. 9.000 mueren por cebos envenenados. 70.000 toros son torturados hasta la muerte en festejos taurinos. Si sumamos todos los datos disponibles a nivel mundial, la cifra alcanza billones.

Billones de vidas arrebatadas por manos humanas que, para Noviembre Antiespecista, “ya de por sí constituyen un verdadero holocausto animal, pero¿sabemos cuántos animales mueren al año por culpa del plástico en el mar, del que un 48% proviene de redes de pesca? Tampoco pueden establecerse cálculos exactos acerca de las prácticas pesqueras. ¿Y cuántos animales silvestres desaparecen a causa de los abusos infligidos a los ecosistemas por la agricultura industrial? El número de víctimas real es incalculable. ”

Un poco de contexto
El origen del movimiento antiespecista en el estado español se remonta a los años 80 y está estrechamente ligado al anarquismo y a la acción okupa. Coincidiendo con las huelgas de estudiantes de 1986, unas cuantas personas que se dedicaban a traer y a traducir materiales de fuera (sobre todo procedentes de Reino Unido) iniciaron la lucha repartiendo folletos en las puertas de los actos de los colectivos anarquistas. También se impartían talleres, se daban charlas y se organizaban conciertos y programas de radio especiales. Incluso se editó un fanzine.

En 1991 abrió el primer comedor vegano; y en 1993 se fundó la primera asociación vegana. Más allá de esto, empezaron las incursiones de acción directa en granjas, mataderos, laboratorios y otros lugares de explotación animal como instalaciones de caza. Esta actividad se relaciona con el Animal Liberation Front (ALF), fundado en los 70 en Inglaterra, que cada vez contaba con más células internacionales. Hoy, la organización engloba una enorme red de activistas. Sin embargo, por su propia naturaleza descentralizada y clandestina, sin una estructura como tal, y a consecuencia de la denominación legal delictiva de los actos de liberación animal, los nombres de las mujeres y de los hombres que los protagonizan se mantienen en el anonimato.

El antiespecismo en 2019
2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Gracias, en parte, al volumen de acciones nuevas que se han llevado a cabo. Las redes sociales ayudan a difundir el mensaje; lo amplían y elevan del centro hacia fuera, de un modo expansivo que, con cada nuevo click, crece y crece. Los grupos también se diversifican y especializan, pero sin perder nunca el punto de conexión con la causa común.

La apertura del macromatadero de Binéfar (Huesca), que ya se encuentra en activo y donde son asesinados hasta 32.000 cerdos al día, ha supuesto la creación de la plataforma Stop Macromatadero Binéfar, con un campamento instalado durante meses a las puertas de las instalaciones y numerosas protestas en señal de rechazo. Los grupos se unieron en una sola proclama antiespecista para pedir que se parara su apertura.

Por otro lado, la crisis climática y la lucha medioambiental que conlleva han situado el foco sobre el veganismo. Así lo ven en Noviembre Antiespecista: “Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza, e intenta salvar el planeta cerrando el grifo mientras se lava los dientes o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes.”

A lo que concluyen: “Luchemos por que más personas de nuestro alrededor hagan la conexión, por que entiendan que todas somos seres de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras; y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos.”

Mila García Nogales

En este artículo de El Salto exponen parte del texto.

Querido noviembre: luchemos por el fin del especismo

Artículo escrito por una de nosotras y publicado en El Caballo de Nietzsche.

Noviembre es un mes raro para marcarse objetivos, pero también un nuevo símbolo de lucha. Bajo el lema ‘Respeto y libertad para los animales. Luchemos hasta el fin del especismo’, el próximo sábado 2 de noviembre tendrá lugar en Madrid la segunda manifestación Noviembre Antiespecista promovida por el colectivo del mismo nombre, formado por diversos grupos de acción madrileños como la Asociación Las Carolas (ACAF) o Ecofeministas Antiespecistas Madrid (EFAM). La marcha, que saldrá de Plaza de España a las 17:00 horas y recorrerá las calles del centro de la capital hasta culminar en Atocha con la lectura del comunicado 2N Antiespecista, espera convertirse por segundo año consecutivo en punto de encuentro entre defensoras y defensores de la liberación animal procedentes de todo el Estado.

¿La idea de fondo? Según las organizadoras, «hacerse grandes en número y gritos para que, noviembre tras noviembre, el mensaje se expanda y llegue cada vez a más gente». En 2018, Noviembre Antiespecista tomó el relevo de la Asamblea Antiespecista de Madrid al frente de la organización. Esta se retiró tras coordinar las manifestaciones de 2016 y 2017, aunque el origen de la convocatoria se remonta a 2015 y a la agrupación anarquista vegana Straight Edge Madrid. Ese año 2015 se llevó a cabo una primera marcha, a la que acudieron entre cien y doscientas personas, según datos facilitados por el colectivo. Si continúa la tendencia creciente del año pasado, se espera que este 2N la asistencia se cuente por miles.

La cita llega justo después de un septiembre y un octubre teñidos de verde, donde activistas por el clima de Fridays for Future, el movimiento internacional inspirado por Greta Thunberg, y Extinction Rebellion, una ola global de desobediencia civil para denunciar la inacción de los poderosos frente al desastre medioambiental, han tomado las calles de las principales ciudades del mundo con sus reivindicaciones. El color del futuro ha cambiado la esperanza por la revolución.

Y ahí el veganismo tiene mucho que decir. Porque no se puede combatir la crisis climática sin rechazar la ganadería industrial y el exterminio de recursos naturales que suponen sus prácticas (entre otros, deforestación y erosión del suelo, contaminación del agua y sequías, emisiones masivas de gases de efecto invernadero); la pesca (el 48% de los plásticos depositados en el mar proceden de restos de redes); o la producción de miel (sin abejas no hay polinización, sin polinización no hay plantas y, sin plantas, no hay animales).

Por qué un pulpo y por qué antiespecismo

El pulpo de Noviembre Antiespecista saluda al sistema recordándole los valores del antiespecismo. Sus tentáculos no solo hablan de respeto y libertad para todos los animales de una manera simbólica sino que, como el activismo al que representan, también pelean a diario para abolir toda forma de explotación.

Para entender el antiespecismo, primero hay que entender que el veganismo, su expresión más cotidiana, no es una dieta, ni tampoco un estilo de vida. Las personas veganas rechazan el supuesto antropocéntrico de que el ser humano haya de considerarse superior a otras especies por razones biológicas, culturales o históricas, al igual que los hombres no son superiores a las mujeres, la raza blanca no es superior a la raza negra o el capital no es superior a la clase obrera. Se trata de no utilizar las diferencias para justificar, legitimar y perpetuar la discriminación. Hablar de antiespecismo equivale a hablar de principios. De ética. De los valores que la preceden y del posicionamiento político que la sigue.

Cartel convocatoria Noviembre Antiespecista Madrid 2019
Cartel convocatoria Noviembre Antiespecista Madrid 2019

Así lo explican desde Noviembre Antiespecista: «No queremos reformas, no queremos jaulas más grandes, no queremos promesas superfluas que solo sirven para regenerar la imagen de la industria y de los gobiernos y, de ese modo, seguir adoctrinando a la ciudadanía. No queremos que al trato injusto que se da a los animales no humanos se le sigan aplicando excusas: queremos que se le ponga fin. Las otras especies no están en el mundo para servirnos. Están en el mundo por y para sí mismas».

«En 2019, nos hemos movilizado contra el macromatadero de Binéfar, que ya está en funcionamiento y en el que se asesinarán 32.000 cerdos al día. Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza e intenta salvar el planeta cerrando el grifo mientras se lava los dientes o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes», añaden.

«Luchemos por que nuestro entorno haga la conexión, por que comprenda que todas somos de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras, y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos. Primero, por ellos. Y, después, por nosotras y por nuestra casa. Seamos conscientes, seamos el cambio, seamos las que luchen y las que conviertan el planeta en un planeta vegano. Seamos la revolución».

Mila García Nogales

2N Antiespecista en medios

Entrevista en Lluvia con truenos

El podcast con la transcripción de la entrevista que nos realizaron las compañeras de esta emisora antiespecista.

Querido noviembre: luchemos por el fin del especismo

Artículo escrito por una de nosotras y publicado en El Caballo de Nietzsche.

El Día Mundial del Veganismo ya está aquí y es una reivindicación política

Artículo publicado en El Salto diario donde recogen nuestras palabras.

Manifestación 2 de noviembre

El colectivo Noviembre Antiespecista convoca un año más la manifestación con el lema «Respeto y libertad para los animales». Noviembre Antiespecista está formado por un grupo de personas que participamos en el movimiento antiespecista y todas las decisiones son tomadas de forma asamblearia y horizontal. Volvemos a salir a la calle porque queremos juntarnos quienes podamos para que se nos vea y escuche. Queremos seguir transmitiendo un mensaje que cuestione ante la sociedad el porqué los humanos nos ponemos por encima de los demás animales. Por qué disponemos de sus cuerpos y de sus vidas. Por qué les utilizamos para divertirnos a su costa, para vestirnos con sus pieles o para alimentarnos con su carne. Les dominamos, explotamos, encerramos y asesinamos. Les usamos a nuestro antojo. Les consideramos mercancía; recursos. No son nada. Es crudo, pero esta es la realidad que viven millones de animales todos los días de su vida. Nuestra meta es acabar con esta jerarquía y con todo este sistema de opresión que es el especismo. Por eso, en esta misma web podrás acceder a diferentes textos que hemos debatido y consensuado en asamblea. Desde cómo entendemos la autoorganización a la importancia de santuarios de animales no humanos. Creemos imprescindible promover un movimiento en el que el debate sea constante.

La historia ha ido cambiando a base de luchar. Gracias a que la gente alzaba la voz cuando algo no le parecía justo. Incluso cuando era incomprendida y ridiculizada por sus ideas, se rebelaba y las defendía. A través de la imaginación, arriesgando y perdiendo, la gente lo volvía a intentar y seguía adelante a pesar de que ello le trajera consecuencias. Luchando por ellas, pero también por otros. Había algo más fuerte que les impulsaba a seguir.

El movimiento por la liberación animal también se ha ido fraguando por esas historias de lucha, compromiso y dedicación. Y ahora somos nosotras, las que defendemos a los demás animales, a las que nos toca poner nuestro granito de arena. Esta historia la escribimos nosotras y nos quedan muchos pasos por dar.

El día 3 queremos hacer una jornada de protesta, pero también de encuentro, de impulso e ilusión. Eso fue lo que nos produjo ver tanta gente de tantos sitios distintos el año pasado, encontrarnos, conocernos y aprender las unas de las otras. Ni el frío ni la lluvia impidieron que se escucharan nuestras voces, nuestras ideas, nuestro mensaje… El nuestro y el de millones de animales no humanos que estaban lejos de nosotros. En sus jaulas, en su encierro, en su condena… Sin embargo, ese día sentimos que estaban un poco más cerca.

Comprendemos y valoramos el trabajo que se realiza cada día en las distintas poblaciones del Estado Español como también ponemos de manifiesto la necesidad de organizar una movilización que consiga el golpe de efecto buscado: que los medios se hagan eco y la sociedad conozca el dolor y sufrimiento innecesarios que causamos como especie al resto de animales por el hecho de serlo. Os necesitamos. Necesitamos reunirnos todas en el lugar donde más impacto y visibilización tenga nuestra lucha. Creemos, por cuestiones estratégicas, que este lugar es la manifestación antiespecista de Madrid. Además, consideramos que reunirnos activistas de todo el Estado en un mismo punto, caminando y coreando consignas juntas, nos carga de energía y afianza nuestras convicciones. Es por esto que os convocamos, a colectivos, asociaciones, responsables de santuarios y refugios antiespecistas, personas individuales… , el próximo 2 de noviembre.

Pero el día 2 es sólo un día más. Todos los días hay personas esforzándose en sus ciudades y en sus pueblos para luchar por los demás animales. Todos los días cuentan para la vida de los animales, por eso debemos apoyar y fomentar el trabajo de colectivos, asociaciones, santuarios y de todas las personas que luchan por el fin de la explotación. Esas que luchan por la liberación animal. Esta lucha la construimos y la vamos a construir entre todes.

No es una moda pasajera, es la lucha por la libertad. Hemos venido para quedarnos y no vamos a parar.

Por todos ellos, el sábado 2 de Noviembre nos vemos en las calles de Madrid. Cita: 17 horas Plaza de España.

ANEXO

Para nosotras, uno de los temas que más nos preocupan es que, en la medida de nuestras posibilidades, todo el mundo se sienta a gusto y arropado en este espacio. Y es que, si bien es cierto que el veganismo pone su foco principal en la liberación de los animales no humanos, creemos rotundamente que este movimiento no puede reproducir violencias hacia animales de nuestra propia especie. Por eso, si en algún momento sientes o reconoces una agresión en la manifestación te invitamos a señalarla, rechazarla y actuar frente a ella. Si por lo que fuera no puedes hacerlo, acude a las pancartas principales o de cabecera y háznoslo saber para tomar medidas. Además, siéntete en confianza para decirnos, a nosotras o a otras personas que se estén manifestando, qué necesitas y qué se puede hacer por ti.

Otra de las cuestiones que nos preocupa es el estado de los animales no humanos que también acuden a la manifestación. Comprendemos, compartimos y entendemos que se hace, a veces, muy complicado dejar a nuestras compañeras no humanas en casa. Hay quienes parece que lo pasan bien y hay quienes parece que no. Conociendo nuestras posibilidades y la de nuestras compañeras, proponemos que aquellas personas que vengan acompañadas de animales no humanos tengan muy en cuenta la realidad de una manifestación llena de estímulos. Cuidémonos y cuidemos a quienes vengan a nuestro lado.

Recorrido: Plaza España-Cibeles