El Bloque No Mixto

Activistas independientes convocaron un Bloque No Mixto en la manifestación del 4N y Transfeministas por la Liberación Animal lo convocó el 5N. El 4N ya hubo pancarta visibilizando una realidad que urge afrontar. No una sino varias pancartas denunciando situaciones de opresión. Este año simplemente hemos recogido el sentir de tantas compañeras para poner sobre la mesa lo que hace tiempo lleva pudriendo el movimiento. Contra toda opresión. El 1N ANTIESPECISTA y siempre. Hasta la liberación total.

Antigordofobia-Cita

Los insultos más comunes sobre el cuerpo gordo son los que hacen referencia a la animalidad: cerdo, foca, vaca, hipopótamo, ballena.

El cuerpo gordo como animal, lo animal como insulto. El especismo posibilita la gordofobia. La gordofobia alimenta el especismo.

Magda Piñeiro

Tono 1N

Desde Noviembre Antiespecista hemos elaborado una serie de recomendaciones para que la manifestación sea lo más agradable posible para todas las asistentes:

  • Una de nosotras ha facilitado su NIF para la convocatoria. Ella es la responsable de lo que suceda durante la misma. Pedimos respeto en todo momento entre nosotras, hacia el mobiliario urbano, negocios del recorrido y viandantes, sea cual sea su actitud.
  • Medidas de seguridad covid: distancia 1.5m entre asistentes, mascarillas y gel hidroalcohólico.
  • Justo detrás de la pancarta de cabecera habrá un Bloque Accesible para quienes necesiten espacio.
  • Esta es una manifestación seria, estamos luchando por el respeto y la libertad de todos los animales. Ni alcohol, ni porros.
  • Por las restricciones de la covid, por seguridad y respeto, no está permitido fumar en todo el recorrido de la manifestación.
  • Os pedimos por favor no venir con vuestros compañeros no humanos. Lo pasan mal, por muy socializados que estén. Una manifestación no es su lugar.
  • Venid con vuestras pancartas, banderas, megáfonos, carteles, con vuestros colectivos, asociaciones, amistades o solas. Haremos manada.
  • Es importante dar una imagen tan seria como serio es nuestro mensaje. Por favor, no traigáis peluches ni carteles con dibujos tipo Disney.
  • Partidos políticos mejor quedarse en casa.
  • Las organizadoras llevaremos chalecos reflectantes. Dinos en cualquier momento lo que necesitas para sentirte bien. Llevaremos mascarillas solidarias en beneficio de los pollitos rescatados de Barajas y gel.
  • Esta manifestación es por el fin del especismo. No entremos en provocaciones de ningún tipo.
  • Somos antiespecistas. Construyamos juntas un movimiento libre de toda opresión.

Cuidados

Para nosotras, uno de los temas que más nos preocupan es que, en la medida de nuestras posibilidades, todo el mundo se sienta a gusto y arropado en este espacio. Y es que, si bien es cierto que el veganismo pone su foco principal en la liberación de los animales no humanos, creemos rotundamente que este movimiento no puede reproducir violencias hacia animales de nuestra propia especie. Por eso, si en algún momento sientes o reconoces una agresión en la manifestación te invitamos a señalarla, rechazarla y actuar frente a ella. Si por lo que fuera no puedes hacerlo, acude a las pancartas principales o de cabecera y háznoslo saber para tomar medidas. Además, siéntete en confianza para decirnos, a nosotras o a otras personas que se estén manifestando, qué necesitas y qué se puede hacer por ti.

Gordofobia-Antigordofobia

MITOS GORDÓFOBOS EN MOVIMIENTOS VEGANOS Y ANTIESPECISTAS*

Confieso, he sentido vergüenza gorda en la cafetería vegana de mi ciudad. Fue fugaz, pero por unos segundos, antes de lograr disiparlo, me invadió el siguiente pensamiento: “Si pasara alguien por la calle y viera la incorrecta estampa vegana que supone mi cuerpo gordo sentado al lado de la ventana principal del local, seguro desistiría de entrar aquí… soy un mal ejemplo de vegana”. Me gustaría decir que la vergüenza gorda no suele invadirme en espacios antiespecistas; pero me invade, y lo seguirá haciendo mientras la gordofobia campe a sus anchas en ellos, en parte alimentada por los siguientes tres mitos:

Mito 1: No hay gente gorda vegana Las personas gordas somos hipervisibles invisibles, cuerpos a todas luces ocupadores de amplios espacios y, sin embargo, poco percibidas, representadas, escuchadas, tenidas en cuenta. Los espacios antiespecistas no suponen una excepción a este hecho. A muchas gordas se nos exigen explicaciones por no haber adelgazado con el veganismo (“pero… ¿hace cuánto tiempo que eres vegana?”); se duda de nosotras (“pero… ¿seguro que no te comes alguna cosilla a escondidas?”); o directamente se niega la existencia de gente gorda vegana (“el veganismo es un estilo de vida saludable, es imposible ser gorda y vegana”). La organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) llegó al punto de utilizar un símil entre una ballena y una mujer gorda en una campaña cuyo lema “Save the whales” aludía al vegetarianismo como forma de salvar a “ambas ballenas”: a la primera, no consumiéndola; a la segunda con el supuesto adelgazamiento que supondría quitar del plato los productos de origen animal. Dicha campaña no sólo enviaba el erróneo y desvirtuado mensaje de que el no consumo de animales es un camino para bajar de peso, también señalaba entre líneas que toda la gente gorda es omnívora, es decir, especista. Numerosos textos, imágenes y memes con este discurso antiespecista-gordófobo circulan por internet desacreditando a las personas basándose en su peso; quizás una de las más famosas sea la ilustración que incluye dos siluetas cuyo interior está relleno de comida: una silueta de mujer gorda, rellena de bollería, fritos y carne, representando el carnivorismo, y una silueta de mujer delgada, rellena de frutas y verduras, representando el veganismo y “lo saludable”. Recursos discursivos comunes dentro de un movimiento que parece olvidar que su meta es la liberación animal, no el adelgazamiento ni la salud humana (¡alerta! ¡antropocentrismo especista!). Es hora de ir asumiéndolo: la gente gorda vegana existe.

Mito 2: La gente gorda no es una buena imagen para la lucha antiespecista La gordofobia se asienta sobre tres pilares: estética, salud y moral. Éstos ofrecen, respectivamente, un modelo de cuerpo externo (delgado), interno (sano) y de conducta (disciplinado). La sociedad gordófoba entiende que estos tres elementos se relacionan entre sí de manera lógica y coherente, es decir, que la persona delgada está sana y se rige por la recta razón, la disciplina y el autocontrol, mientras que la persona gorda está enferma y, en palabras de la activista Laura Contrera, su cuerpo es “la cosa desatada, desobediente e indisciplinada”, en definitiva, un fracaso. Partiendo de la consideración neoliberal del cuerpo como producto de la decisión y responsabilidad individual exclusivamente, la gorda es vista como un “mal ejemplo” de ser humano en todos los ámbitos y, en consecuencia, también en el activismo antiespecista que encuentra en ella una persona cuya imagen -fallida- denostaría la lucha. Romper con la moral que considera al cuerpo gordo como un cuerpo fallido es uno de los fines del activismo gordo; acabar con el especismo es el fin de los movimientos antiespecistas, lo cual implica necesariamente a la humanidad entera en su amplia diversidad corporal.

Mito 3: Gordofobia y especismo no tienen nada que ver La investigadora Laura Fernández en Hacia mundos más animales (ochodoscuatro ediciones, 2018), plantea que en la sociedad especista “los animales no humanos son leídos como seres pasivos, dominados por los instintos, seres estúpidos, sin personalidad ni individualidad…”. La misma categorización se cierne sobre el cuerpo gordo en tanto que, juzgado como “mal humano”, descontrolado e irracional, es lanzado a la inferiorizada categoría de “lo animal”. No en vano, los insultos más comunes sobre el cuerpo gordo son los que hacen referencia a la animalidad: cerdo, foca, vaca, hipopótamo, ballena. El cuerpo gordo como animal, lo animal como insulto. El especismo posibilita la gordofobia. La gordofobia alimenta el especismo.  

*Agradecimiento a la activista Melinda Decker por sus aportaciones.

Magdalena Piñeyro, es Cofundadora de Stop Gordofobia y autora de los libros «10 gritos contra la gordofobia» y «Stop Gordofobia y las panzas subversivas»

Este artículo ha sido publicado en el nuevo Parole de Queer-Antiespecista. Diciembre 2019.

Ser una persona activista antirracista y antiespecista

Ser una persona activista antirracista y antiespecista a veces es complicado porque dentro del movimiento antirracista te encuentras con el especismo y dentro del movimiento antiespecista te encuentras con racismo. Creo que de esta manera es muy difícil entender qué es lo que nos daña a todes y qué es lo que va a continuar mermando la tierra, los animales y las personas. Por mucho que estés desconstruide en una lógica de dominación, si no trabajas en la otra, este sistema se va a mantener. Seguiríamos en un mundo con veganes racistas y personas racializadas especistas, con lo que el racismo y el especismo se van a mantener. No importa lo que luchen los grupos por separado si no respetan al otro. Finalmente, supone que cuando luchas por una cosa en uno de estos grupos, tienes que olvidarte un poco del otro para sobrellevar el espacio; y esto no es una solución en absoluto. Es duro el muro que separa ambas luchas y las reticencias de les participantes de ambas para ver lo que hay más allá pero, bueno, mantengo la esperanza gracias a ciertas personas que tengo a mi alrededor, quienes me permiten unir estas dos luchas, y a otras tantas que no conozco, que sigo por redes y me inspiran para seguir adelante de la mano del antirracismo y el antiespecismo. Son luchas distintas, pero ninguna más importante que la otra.

@JD.HITCH_