El Día Mundial del Veganismo ya está aquí y es una reivindicación política

Artículo publicado en El Salto diario.

Durante todo el mes de noviembre, una constelación de eventos por los animales resplandecerá por todo el mundo. Maialen Sagüés, portavoz del colectivo antiespecista NOR, que convoca por segundo año una manifestación en Bilbao, resume en una frase el espíritu de protesta del Día Mundial del Veganismo: “Si el 1 de noviembre es el día del veganismo, ha de ser un día de reivindicación y lucha política; no una fecha para la celebración o el consumo”.

Mucho han cambiado las cosas desde que allá por 1994, hace 25 años, Louise Wallis estableciese el Día Mundial del Veganismo (o World Vegan Day). La entonces presidenta de la organización británica Vegan Society fijó en el 1 de noviembre el día de celebración para conmemorar otro número redondo: el 50 aniversario de la acuñación de los términos “vegano” y “veganismo” y de la fundación de la Vegan Society, que en 2019 cumplen 75 años.

UNA FECHA CON HISTORIA

Según cuenta Wallis, sabían que la asociación se había formado en noviembre de 1944, pero no estaban seguras de la fecha exacta, así que se decantaron por el 1 de noviembre para fijar el aniversario de su fundación, “en parte porque me gustaba la idea de que la fecha coincidiese con Samhain o Halloween y el Día de los Difuntos, tiempos tradicionales para festejar”, señala.

Hoy en día, la fecha es una oportunidad para promover el antiespecismo, y su expresión más conocida: el veganismo. El término “veganismo” fue acuñado en 1944 en su versión inglesa por Elsie B. ‘Sally’ Shrigley y Donald Watson. 70 años más tarde, en 2014, la palabra “veganismo” —adaptación española del término— entraba en el Diccionario de la lengua española por primera vez —concretamente en su 23ª edición—.

75 años atrás en el tiempo, Watson y Shrigley inventaron esta palabra con la intención de diferenciar el vegetarianismo (dieta en la que se excluyen algunos productos de origen animal, como la carne), de una postura política que va un paso más allá de la alimentación y pretende terminar con la explotación animal en su totalidad.
Así, en la primera definición del veganismo que ofreció la Vegan Society, este se trataba de “una forma de vida que busca excluir, tanto como sea posible y practicable, todas las formas de explotación y de crueldad hacia los animales ya sea para alimentación, vestimenta o cualquier otro propósito”.

Desde entonces, el primer día del mes, y cada vez más durante todo noviembre por extensión —ya hay quien habla de noviembre como mes del veganismo—, se organizan manifestaciones, festivales y otros eventos a nivel local y mundial, y en esta edición de 2019, año declarado por la revista The Economist el año del veganismo, no faltarán cosas que hacer.

CAMPAÑA PUBLICITARIA COMO APERITIVO DE LAS REIVINDICACIONES

Campaña Sentimos Igual
Uno de los mupis de la campaña de concienciación ‘Sentimos Igual’ despliega su mensaje junto al tráfico madrileño. TOM BEDWIN

Durante la segunda quincena de octubre, una campaña publicitaria inauguró las expresiones antiespecistas otoñales en la capital del Estado. En esas dos semanas, se pudo ver por las calles de Madrid la campaña ‘Sentimos por Igual’ (#SentimosIgual), con ilustraciones del artista gráfico Luiso García.

La acción fue creada y patrocinada por la agencia de publicidad La Pasión de Mozart, que todos los años destina parte de su presupuesto a causas sociales. El objetivo de la campaña este año era hacer “un recordatorio de las terribles condiciones de vida y muerte a las que sometemos a los animales por nuestro desaforado consumo”.

MANIFESTACIONES COMO PLATO FUERTE. PRIMERA PARADA: BILBAO

Este año, las actividades del Día del Veganismo comenzarán de la mano del colectivo vasco NOR, que ha convocado una protesta en Bilbao para el viernes día 1 de noviembre. Maialen Sagüés, portavoz del colectivo, explica que su objetivo es “volver a llenar las calles y recordar que seguimos luchando. Que seguimos construyendo un movimiento que cada día es más grande y seguimos en pie en la lucha por los demás animales”.

El año pasado ya programaron una marcha para el mismo día, y aunque Sagüés declara que la coincidencia con la onomástica no fue a propósito, sí querían “que fuera una fecha para repetir, una ‘tradición’ en la agenda antiespecista”, y les parece importante aprovechar esta circunstancia porque les da “la oportunidad de combatir la apropiación cada día mayor que el capitalismo hace del veganismo”. La portavoz apunta que “si el 1 de noviembre es el día del veganismo ha de ser un día de reivindicación y lucha política, no una fecha para la celebración o el consumo”.

1-n Antiespezista
Cabecera de la manifestación por la liberación animal de Bilbao AITOR GARMENDIA (TRAS LOS MUROS)

Para las activistas de NOR, la edición del año pasado fue “un evento muy emocionante, ya que el colectivo acababa de surgir, habíamos publicado una investigación sobre mataderos en Euskal Herria y el movimiento estaba en plena ebullición. Nos sorprendió la cantidad de personas que se acercaron, porque si bien 500 personas no son muchísimas, ver a tanta gente movilizándose por los animales no humanos sí que era algo nuevo aquí”. Añaden además que desde el principio tuvieron “un posicionamiento contundente y ‘radical’, con el antiespecismo como núcleo del discurso”, y precisamente por esto les sorprendió “ver a tanta gente reunida por la causa”.

Sagües explica que “la relación que tenemos con los animales es algo que debemos revisar como sociedad y para ello hay que ir al núcleo del problema. Consideramos que es necesario posicionarse contra la opresión y violencia ejercida sobre ellos”, y en este sentido han buscado apoyos entre organizaciones cuya consideración vaya por los mismos derroteros.

Desde NOR también consideran que “toda esta lucha es parte de un discurso revolucionario y que nuestra posición debe ser transversal. La única manera de que esto funcione es hacer un análisis del sistema estructural que nos rodea, y tener en cuenta el paradigma político en el que vivimos. Por lo tanto, nos encantaría ver que la manifestación se llena de personas que provienen de otras luchas, que se alinean con nosotras; sería el síntoma de una trabajo bien hecho”.

Quizá por eso, dentro de ese espíritu de colaboración con otras reivindicaciones, al día siguiente una representación del colectivo acudirá a las jornadas Feministas de Euskal Herria ‘Salda Badago‘ de Durango, donde distintos colectivos y mujeres se reunirán para debatir, formarse y participar en talleres, y donde NOR participará de forma activa organizando una charla-taller sobre la relación entre feminismo y antiespecismo.

Además, NOR ha preparado un programa de actividades para toda la jornada del 1 de noviembre, antes de acudir, ya por la tarde y mediante autobuses organizados desde las distintas ciudades, a la manifestación de Bilbao.

SEGUNDA PARADA: MADRID

El sábado 2 de noviembre, el colectivo Noviembre Antiespecista, formado por varios grupos de la capital, cortará la Gran Vía saliendo desde Plaza España a las 17 horas con un solo objetivo: “la liberación animal”.

Mila García Nogales, portavoz del colectivo, explica a El Salto que no se trata de convocar una marcha local, “sino de mucho más. Al igual que el año pasado, buscamos que vengan activistas de todo el Estado, no solo de Madrid. Una manifestación es una demostración de fuerza y solo siendo miles se logra visibilizarla”. Por eso, inciden, “es tan importante asistir: hacemos un llamamiento no solo a las activistas, sino también a las personas veganas y a aquellas que estén en proceso de dar el paso”.

Este es el cuarto año que se convoca esta protesta en Madrid, un movimiento que inició el colectivo Straight Edge Madrid, al que tomó el relevo en su segundo año la Asamblea Antiespecista y que ahora coordinan las activistas de Noviembre Antiespecista.

Antiespecismo 4N
Manifestación antiespecista del 5 de noviembre de 2016. NOAH ORTEGA / FILMING FOR LIBERATION

Mila García explica que el colectivo organizador lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. A lo largo de estos meses, “se ha debatido mucho sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posible. En el proceso, los grupos también aprenden la premisa de la horizontalidad, porque la de liberación animal es una revolución sin imperativos, en constante movimiento, que ni se limita ni se lidera”.

Desde Noviembre Antiespecista admiten que es difícil cuantificar las víctimas del especismo: “En 2017, más de 850 millones de animales fueron asesinados en los mataderos estatales. Alrededor de 140.000 son abandonados al año. 9.000 mueren por cebos envenenados. 70.000 toros son torturados hasta la muerte en festejos taurinos. Si sumamos todos los datos disponibles a nivel mundial, la cifra alcanza billones. No sabemos cuántos animales mueren al año por culpa del plástico en el mar, del que un 48% proviene de redes de pesca. Tampoco pueden establecerse cálculos exactos acerca de las prácticas pesqueras. ¿Y cuántos animales silvestres desaparecen a causa de los abusos infligidos a los ecosistemas por la agricultura industrial? El número es incalculable”.

BALANCE DEL «AÑO DEL VEGANISMO»

La manifestación del 1 de noviembre también es un buen momento para evaluar la situación del activismo por los animales. Para Mila García, “2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Se creó la plataforma Stop Macromatadero Binéfar, y los grupos se unieron en una sola proclama antiespecista para pedir que se parase su apertura”.

“Por otro lado” prosigue la portavoz, “la crisis climática y la lucha medioambiental que conlleva han situado el foco sobre el veganismo. Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza e intenta salvar el planeta sustituyendo las bolsas de plástico en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes”.

EN TODOS LOS RINCONES DEL PLANETA

Los eventos que se organizan con motivo del Día Mundial del Veganismo por todo el planeta son casi incontables. Por mostrar algunos ejemplos a nivel global, en Lima (Perú) habrá una Caminata por los derechos animales el mismo 1 de noviembre.

En Montevideo (Uruguay), el día 5 de noviembre, realizarán una “marcha histórica para visibilizar y protestar contra la violencia hacia todos los demás animales”.

En India, el Vegan India Movement convoca la Animal Rights March India (ARMI) el 10 de noviembre, una manifestación que tendrá lugar simultáneamente en cuatro regiones diferentes de todo el país (Delhi, Bengaluru, Kolkata y Mumbai), “para buscar justicia para las personas no humanas que son abusadas, torturadas y matadas para alimentar el consumo humano”. También pretenden reiterar que el veganismo no es “una moda pasajera, sino un movimiento de justicia social que está presente en toda la nación y que solo puede crecer”.

En Estados Unidos se realizan eventos en muchas ciudades. A modo de ejemplo, en Boston (Massachusetts) se realiza el Annual Boston Veg Food Fest durante el primer fin de semana de noviembre, mientras que en Richmond (Virginia) hay actividades durante todo el primer día de noviembre para celebrar “todas las razones para hacerse vegano”.

En Londres se festejan las Vegan Nights; en Manchester se realizará el Manchester Vegan Winter Festival y también hay eventos en otras ciudades europeas como Estocolmo  y Utretch.

En España, para quienes no puedan acudir a los eventos de Madrid y Bilbao, hay alternativas en algunas ciudades como ZaragozaGranada y Barcelona. Por otra parte, la Plataforma No A la Caza (NAC) comienza a preparar ya la manifestación contra la caza que tendrá lugar el 2 de febrero de 2020. Para adherirse a la protesta hay que contactar con la plataforma antes del 29 de noviembre.

Estos son solo algunos ejemplos de las distintas movilizaciones y eventos; se pueden encontrar muchos más en la Vegan Society, en Noviembre Antiespecista y en la web del Día Mundial del Veganismo.

Desde Noviembre Antiespecista ven un futuro con necesidad de activismo y concluyen: “Luchemos por que más personas de nuestro alrededor hagan la conexión, por que entiendan que todas somos seres de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras; y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos”.

MARÍA R. CARRERAS

@MERICARRERAS


Noviembre Antiespecista: por qué ahora, por qué esta lucha

Al grito incontenible de “Respeto y libertad para los animales. Luchemos hasta el fin del especismo”, el próximo sábado 2 de noviembre tendrá lugar en Madrid la segunda Manifestación Noviembre Antiespecista organizada por el colectivo del mismo nombre, formado por varios grupos e individualidades antiespecistas de la capital. La quedada es en Plaza de España a las 17:00 horas.

Pero no se trata de convocar una marcha local, sino de mucho más: “Al igual que el año pasado, buscamos que vengan activistas de todo el Estado, no solo de Madrid. Una manifestación es una demostración de fuerza y solo siendo miles se logra visibilizarla”, explican desde Noviembre Antiespecista. “Por eso”, añaden, “es tan importante asistir: desde aquí hacemos un llamamiento no solo a las activistas, sino también a las personas veganas y a aquellas que estén en proceso de dar el paso.”

No existe una fórmula del éxito para los lemas, pero el del 2N habla de algo que otras reivindicaciones, como las antitaurinas, pasan por alto: “Pedir respeto y libertad para los animales, para todos ellos, significa estar en contra de cualquier de explotación, no solo de algunas. Pues eso también es especismo.”

A grandes rasgos, el especismo podría definirse como un sistema de creencias que sostiene que los animales humanos son superiores al resto. Y que, por ello, tienen derecho a dominar y explotar a las otras especies en su beneficio. Para justificar esa supuesta superioridad, se utilizan los mismos argumentos biológicos, culturales o históricos que a lo largo de los siglos se han empleado para legitimar otras discriminaciones, a menudo interrelacionadas. Por ello, la lucha antiespecista es también una lucha transversal. Dentro de la escala especista, al igual que en la racista, la machista o la tránsfoba, no todas las víctimas se sitúan en el mismo lugar. Así, una persona especista puede querer mucho a su perro, e incluso posicionarse como antitaurina, pero al mismo tiempo comer carne de cerdo o calzar zapatos de piel de vaca mientras rechaza los abrigos de visón. El especismo se aprende; y la sociedad impone las lecciones.

En la práctica antiespecismo y veganismo se identifican y, ya de base, ambos parten de una perspectiva abolicionista y no bienestarista. En palabras de las organizadoras del 2N: “Ya hay una legislación bienestarista que, además de ser insuficiente a todos los niveles, no se cumple. La única manera de que esto cambie es que cambie la clasificación de los animales como propiedad y que se les reconozca como individuos de pleno derecho. No queremos jaulas más grandes sino el fin de las jaulas: por eso somos abolicionistas.”

Más allá de una fecha
El 5 de noviembre de 2016, la Asamblea Antiespecista de Madrid organizó una primera marcha antiespecista en la ciudad, que se repitió al año siguiente. Noviembre Antiespecista tomó el relevo el 3 de noviembre de 2018. Con cada vez más grupos implicados, y con cada vez más voces alzándose en las calles por la liberación animal, en el 2N se espera una asistencia masiva. También hay previstas manifestaciones antiespecistas (independientes a la de Madrid) en Bilbao (1N) y en Montevideo (5N). 

La elección de estas fechas no es casual. El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo y, en torno a su órbita, las convocatorias se mueven más rápido y con mucha más fuerza. Desde Noviembre Antiespecista, destacan además otro evento: el de la Plataforma NAC (NoAlaCaza).

Pero ¿qué balance hace el colectivo de las citas anteriores? “Si algo han conseguido estas marchas es, definitivamente, impulsar el compromiso a largo plazo y la lucha antiespecista local, ayudando a que las activistas vuelvan a sus barrios, pueblos y comunidades con la energía suficiente para seguir luchando por un mundo de respeto y libertad para los animales”, afirman.

El colectivo Noviembre Antiespecista lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. A lo largo de este tiempo, “se ha debatido mucho y tomado decisiones asamblearias sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posible. Son ya varios meses de trabajo, con mucho esfuerzo e ilusión para dar a conocer la causa”. En el proceso, los grupos también aprenden los unos de los otros bajo la premisa de la horizontalidad. Porque la de liberación animal es una revolución sin imperativos, en constante movimiento, que ni se limita ni se lidera. Dentro de todas las opciones de activismo que existen, cada persona ha de encontrar su propio camino. “Lo que mejor encaje contigo será también lo que más ayude a los animales: no todo el mundo puede irse a la puerta de un matadero a hacer vigilia, pero hay quienes sí; a otras personas se les da bien concienciar mediante la performance callejera, o coordinar rescates, o entrar en las granjas para denunciar la situación. Por tanto, no existe un solo activismo. Hay millones de formas de ayudar a los animales y muchas aún están por inventar.”

El pulpo de la conciencia
El símbolo de este año es un pulpo. Olvidado y denostado en casi todas las culturas, el pulpo apela a todo aquello que el antiespecismo combate. El pulpo de Noviembre Antiespecista le da un puñetazo en la cara, y a ocho manos, al sistema, señalándole sus contradicciones e injusticias.

Para las organizadoras de Noviembre Antiespecista “es importante reseñar que la sociedad es especista también entre las propias especies animales, ya que no se considera igual a un mono que a un perro, o a una gata que a una cerda, ni por supuesto a un vertebrado que a un invertebrado. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias. El movimiento de liberación animal enmarca cada vez más al especismo como un sistema de poder al que combatir no solo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social mediante el activismo.

En 2017, más de 850 millones de animales fueron asesinados en los mataderos estatales. Alrededor de 140.000 son abandonados al año. 9.000 mueren por cebos envenenados. 70.000 toros son torturados hasta la muerte en festejos taurinos. Si sumamos todos los datos disponibles a nivel mundial, la cifra alcanza billones.

Billones de vidas arrebatadas por manos humanas que, para Noviembre Antiespecista, “ya de por sí constituyen un verdadero holocausto animal, pero¿sabemos cuántos animales mueren al año por culpa del plástico en el mar, del que un 48% proviene de redes de pesca? Tampoco pueden establecerse cálculos exactos acerca de las prácticas pesqueras. ¿Y cuántos animales silvestres desaparecen a causa de los abusos infligidos a los ecosistemas por la agricultura industrial? El número de víctimas real es incalculable. ”

Un poco de contexto
El origen del movimiento antiespecista en el estado español se remonta a los años 80 y está estrechamente ligado al anarquismo y a la acción okupa. Coincidiendo con las huelgas de estudiantes de 1986, unas cuantas personas que se dedicaban a traer y a traducir materiales de fuera (sobre todo procedentes de Reino Unido) iniciaron la lucha repartiendo folletos en las puertas de los actos de los colectivos anarquistas. También se impartían talleres, se daban charlas y se organizaban conciertos y programas de radio especiales. Incluso se editó un fanzine.

En 1991 abrió el primer comedor vegano; y en 1993 se fundó la primera asociación vegana. Más allá de esto, empezaron las incursiones de acción directa en granjas, mataderos, laboratorios y otros lugares de explotación animal como instalaciones de caza. Esta actividad se relaciona con el Animal Liberation Front (ALF), fundado en los 70 en Inglaterra, que cada vez contaba con más células internacionales. Hoy, la organización engloba una enorme red de activistas. Sin embargo, por su propia naturaleza descentralizada y clandestina, sin una estructura como tal, y a consecuencia de la denominación legal delictiva de los actos de liberación animal, los nombres de las mujeres y de los hombres que los protagonizan se mantienen en el anonimato.

El antiespecismo en 2019
2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Gracias, en parte, al volumen de acciones nuevas que se han llevado a cabo. Las redes sociales ayudan a difundir el mensaje; lo amplían y elevan del centro hacia fuera, de un modo expansivo que, con cada nuevo click, crece y crece. Los grupos también se diversifican y especializan, pero sin perder nunca el punto de conexión con la causa común.

La apertura del macromatadero de Binéfar (Huesca), que ya se encuentra en activo y donde son asesinados hasta 32.000 cerdos al día, ha supuesto la creación de la plataforma Stop Macromatadero Binéfar, con un campamento instalado durante meses a las puertas de las instalaciones y numerosas protestas en señal de rechazo. Los grupos se unieron en una sola proclama antiespecista para pedir que se parara su apertura.

Por otro lado, la crisis climática y la lucha medioambiental que conlleva han situado el foco sobre el veganismo. Así lo ven en Noviembre Antiespecista: “Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza, e intenta salvar el planeta cerrando el grifo mientras se lava los dientes o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes.”

A lo que concluyen: “Luchemos por que más personas de nuestro alrededor hagan la conexión, por que entiendan que todas somos seres de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras; y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos.”

Mila García Nogales

En este artículo de El Salto exponen parte del texto.

Querido noviembre: luchemos por el fin del especismo

Artículo escrito por una de nosotras y publicado en El Caballo de Nietzsche.

Noviembre es un mes raro para marcarse objetivos, pero también un nuevo símbolo de lucha. Bajo el lema ‘Respeto y libertad para los animales. Luchemos hasta el fin del especismo’, el próximo sábado 2 de noviembre tendrá lugar en Madrid la segunda manifestación Noviembre Antiespecista promovida por el colectivo del mismo nombre, formado por diversos grupos de acción madrileños como la Asociación Las Carolas (ACAF) o Ecofeministas Antiespecistas Madrid (EFAM). La marcha, que saldrá de Plaza de España a las 17:00 horas y recorrerá las calles del centro de la capital hasta culminar en Atocha con la lectura del comunicado 2N Antiespecista, espera convertirse por segundo año consecutivo en punto de encuentro entre defensoras y defensores de la liberación animal procedentes de todo el Estado.

¿La idea de fondo? Según las organizadoras, «hacerse grandes en número y gritos para que, noviembre tras noviembre, el mensaje se expanda y llegue cada vez a más gente». En 2018, Noviembre Antiespecista tomó el relevo de la Asamblea Antiespecista de Madrid al frente de la organización. Esta se retiró tras coordinar las manifestaciones de 2016 y 2017, aunque el origen de la convocatoria se remonta a 2015 y a la agrupación anarquista vegana Straight Edge Madrid. Ese año 2015 se llevó a cabo una primera marcha, a la que acudieron entre cien y doscientas personas, según datos facilitados por el colectivo. Si continúa la tendencia creciente del año pasado, se espera que este 2N la asistencia se cuente por miles.

La cita llega justo después de un septiembre y un octubre teñidos de verde, donde activistas por el clima de Fridays for Future, el movimiento internacional inspirado por Greta Thunberg, y Extinction Rebellion, una ola global de desobediencia civil para denunciar la inacción de los poderosos frente al desastre medioambiental, han tomado las calles de las principales ciudades del mundo con sus reivindicaciones. El color del futuro ha cambiado la esperanza por la revolución.

Y ahí el veganismo tiene mucho que decir. Porque no se puede combatir la crisis climática sin rechazar la ganadería industrial y el exterminio de recursos naturales que suponen sus prácticas (entre otros, deforestación y erosión del suelo, contaminación del agua y sequías, emisiones masivas de gases de efecto invernadero); la pesca (el 48% de los plásticos depositados en el mar proceden de restos de redes); o la producción de miel (sin abejas no hay polinización, sin polinización no hay plantas y, sin plantas, no hay animales).

Por qué un pulpo y por qué antiespecismo

El pulpo de Noviembre Antiespecista saluda al sistema recordándole los valores del antiespecismo. Sus tentáculos no solo hablan de respeto y libertad para todos los animales de una manera simbólica sino que, como el activismo al que representan, también pelean a diario para abolir toda forma de explotación.

Para entender el antiespecismo, primero hay que entender que el veganismo, su expresión más cotidiana, no es una dieta, ni tampoco un estilo de vida. Las personas veganas rechazan el supuesto antropocéntrico de que el ser humano haya de considerarse superior a otras especies por razones biológicas, culturales o históricas, al igual que los hombres no son superiores a las mujeres, la raza blanca no es superior a la raza negra o el capital no es superior a la clase obrera. Se trata de no utilizar las diferencias para justificar, legitimar y perpetuar la discriminación. Hablar de antiespecismo equivale a hablar de principios. De ética. De los valores que la preceden y del posicionamiento político que la sigue.

Cartel convocatoria Noviembre Antiespecista Madrid 2019
Cartel convocatoria Noviembre Antiespecista Madrid 2019

Así lo explican desde Noviembre Antiespecista: «No queremos reformas, no queremos jaulas más grandes, no queremos promesas superfluas que solo sirven para regenerar la imagen de la industria y de los gobiernos y, de ese modo, seguir adoctrinando a la ciudadanía. No queremos que al trato injusto que se da a los animales no humanos se le sigan aplicando excusas: queremos que se le ponga fin. Las otras especies no están en el mundo para servirnos. Están en el mundo por y para sí mismas».

«En 2019, nos hemos movilizado contra el macromatadero de Binéfar, que ya está en funcionamiento y en el que se asesinarán 32.000 cerdos al día. Este año, hay alarma por el clima y la gente se echa las manos a la cabeza e intenta salvar el planeta cerrando el grifo mientras se lava los dientes o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes», añaden.

«Luchemos por que nuestro entorno haga la conexión, por que comprenda que todas somos de la Tierra, que nosotras le pertenecemos a ella y no ella a nosotras, y que los animales no humanos tienen el mismo derecho y deseo de vivir que los animales humanos. Primero, por ellos. Y, después, por nosotras y por nuestra casa. Seamos conscientes, seamos el cambio, seamos las que luchen y las que conviertan el planeta en un planeta vegano. Seamos la revolución».

Mila García Nogales

Entrevista en Lluvia con Truenos

El otoño antiespecista ya está aquí y en este programa decimotercero de Lluvia con Truenos contamos con la visita de Noviembre Antiespecista, un colectivo que nos convoca el próximo sábado 2 de Noviembre a salir a las calles de la capital del Estado demandando un año más Respeto y Libertad para los animales. Una entrevista llena de energía entorno al activismo donde además reflexionamos sobre las convocatorias y manifestaciones como herramienta para concienciar en la liberación animal.

¡Salud y antiespecismo!

Lluvia con Truenos

ENTREVISTA LLUVIA CON TRUENOS

Puede que mucha gente sepa de dónde surge esta convocatoria, ahora bien, como me pasa a mí

  1. ¿Cómo surge esta iniciativa?

Surge de la necesidad de denunciar todos los sistemas de opresión y de no jerarquizar unos frente a otros. Surge de la idea de cuestionar el posicionamiento por el cual se cree que los humanos se sitúan por encima del resto de animales.

El antiespecismo es claro en su posicionamiento, va a la raíz del problema, distinguiéndose de posturas bienestaristas o reformistas, que engrosan el movimiento animalista. Además, el movimiento de liberación animal enmarca cada vez más el especismo como un sistema de poder al cual combatir no sólo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social a partir del activismo en la calle.

  • ¿Qué es lo que se planteaba movilizar?

Hacer visible, denunciar y cuestionar no solo una práctica sino un sistema de ellas y de creencias. Cuestionar los cimientos de las estructuras. Abrazar el veganismo está muy bien, aunque para nosotras no es suficiente, es solo el mínimo por el que comenzar. Empezar a respetar a los demás animales y no fomentar su esclavitud es muy importante, pero si las personas veganas solo hacemos esto no conseguiremos cambiar mucho su situación. Mientras nosotras dejamos de consumir productos de origen animal, el resto del mundo los sigue consumiendo y explotando y así seguirá si no hacemos nada. Por ello, tenemos que explicarle a la gente el porqué del veganismo, visibilizar la situación de los demás animales, protestar y defender sus intereses de todas las maneras que se nos ocurran y estén al alcance de nuestras posibilidades.

Esta postura tiene como propósito demostrar y denunciar que no es “normal, natural, ni necesario” utilizar animales en nuestro beneficio.

  • ¿Cómo veis la evolución de la convocatoria?

Si algo han conseguido estas marchas es, definitivamente, impulsar el compromiso a largo plazo y la lucha antiespecista local, ayudando a que las activistas vuelvan a sus barrios, pueblos y comunidades con la energía suficiente para seguir luchando por un mundo de respeto y libertad para los animales.

  • ¿Hay mayor número de personas y de colectivos cada año?

2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Gracias, en parte, al gran volumen de acciones que se han llevado a cabo por numerosos grupos.

A lo largo de este año hemos visto a compañeras luchando contra la apertura del macromatadero de Binéfar que asesinará a 32000 cerdos diarios. Hemos visto como activistas denunciaban las condiciones en las que están las vacas explotadas por la industria láctea, mostrando la realidad, adentrándose en las granjas. Hemos visto como desde el movimiento Tu Abrigo Su Vida, se ponían en la piel que les arrancan a miles de animales en las granjas de la industria peletera, denunciando las terribles condiciones en las que viven y mueren gaseados o electrocutados, la mayoría aún vivos cuando se arranca su piel.

Hemos visto como otras compañeras entraban en el Zoo Aquarium de Madrid para denunciar las horribles condiciones en las que viven los animales condenados a una cadena perpetua, recordando que el Seprona abría una investigación por maltrato a los delfines.

Hemos visto como se han organizado cientos de vigilias a las puertas de los mataderos, para visibilizar la crueldad extrema que ocurre dentro de estos lugares y para darles un único y último gesto de cariño a los animales que entran allí y salen descuartizados. Convertidos en productos.

Hace muy pocas semanas veíamos como las antiespecistas volvían a salir a la calle en diferentes ciudades bajo el lema ni mataderos ni matadores.

Y, sobre todo, hemos visto como cada una de nosotras sigue luchando, cada día, y como cada vez somos más, más fuertes.

  • ¿Cuánto tiempo lleváis trabajando para sacar adelante este día?

El colectivo noviembre antiespecista lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. Tras la convocatoria del III Vegan Street. Son ya varios meses de trabajo. Con mucho esfuerzo e ilusión para lograr dar la mayor visibilidad a la causa de la liberación animal. En este transcurso de tiempo se ha debatido y tomado decisiones sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posibles. Todas estas decisiones se han tomado de forma siempre horizontal y asamblearia, entre las personas que formamos parte del colectivo, que pertenecemos al movimiento antiespecista.

  • ¿Qué aspectos son los más complicados de llevar a cabo y cuáles requieren más atención para una manifestación de estas dimensiones?

Un evento como el que convocamos el dos de noviembre es impensable sin un gran trabajo previo, un esfuerzo a menudo poco visible que pasa por la búsqueda de financiación, la difusión, redacción y confección de materiales, de la que cabe reseñar la meticulosa tarea de reflexión y la elaboración de un discurso claro y profundo de cara a la convocatoria.

Para nosotras, uno de los temas más importantes es que todo el mundo se sienta a gusto en este espacio. Y es que, si bien es cierto que el veganismo pone su foco principal en la liberación de los animales no humanos, este movimiento no puede reproducir violencias hacia animales de nuestra propia especie. Por eso, si queremos invitar a señalar y rechazar cualquier agresión que reconozcamos en la convocatoria.

Igualmente, otra de las cuestiones que nos preocupa es el estado de los animales no humanos que también acuden a la manifestación. Proponemos que aquellas personas que vengan acompañadas de animales no humanos tengan muy en cuenta la realidad de una manifestación llena de estímulos.

  • Cuarta edición de manifestación antiespecista, aunque vosotras lleváis dos años como organizadoras ¿Qué novedades hay para este año?

Si bien debemos remontarnos al 5 de noviembre de 2016. Primera manifestación antiespecista. Si queremos contextualizar podemos situarnos en el 1 de noviembre como día internacional del veganismo. Se convoca con la idea de dar visibilidad a la explotación que sufren los animales en todos los ámbitos y no centrándose en una temática o área de explotación si no cuestionando la raíz del especismo.

Esta convocatoria surge de la necesidad de denunciar todos los sistemas de opresión y de no jerarquizar también unos frente a otros. Surge de la idea de cuestionar el posicionamiento por el cual se cree que humanos están por encima de animales.

La convocatoria de noviembre antiespecista parte de la premisa de que la lucha antiespecista en una lucha política que nos posiciona de una manera muy concreta en el mundo en el que vivimos.

Podemos señalar que una de las novedades de este año es el símbolo elegido para la convocatoria: un pulpo. Anteriormente habían sido un zorro, un cerdo y un conejo. No es casual. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias.

El movimiento de liberación animal enmarca cada vez más el especismo como un sistema de poder al cual combatir no sólo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social a partir del activismo en la calle. La vida de sometimiento, tortura y muerte a la que son sometidos los animales no humanos es cruel, injusta e innecesaria. El veganismo es lo mínimo que podemos hacer por ellos.

  • Las imágenes de las volatinas y de los carteles desde la primera convocatoria son animales geométricos, animales de origami ¿Por qué este año habéis escogido un pulpo como imagen para la convocatoria?

Es necesario partir de una premisa.

Somos especistas también entre las especies animales, ya que no consideramos igual a un chimpancé que a un perro, o a una gata que, a una cerda, y por supuesto a un vertebrado frente a un invertebrado. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias. Y el pulpo, un animal absolutamente desconocido para la mayoría, es un ejemplo sin duda de esta discriminación. De los pulpos sabemos poco, pero son sorprendentes. Pueden usar herramientas y piensan lo que quieren hacer, incluso antes de que lo hagan. Tienen memoria a corto y largo plazo, y saben resolver problemas. Su sistema nervioso es muy complejo, y las sensaciones de dolor son las mismas que las de los mamíferos vertebrados. Más allá de posibles características extraordinarias, el pulpo es un olvidado, un animal de segunda o tercera y en él podemos reconocer los principios y cimientos del antiespecismo.

El pulpo es un símbolo para derribar las estructuras que sostienen el especismo. Contra toda opresión y por la liberación de cada oprimida.

  • Vemos que este año han surgido en torno a vuestra fecha otras convocatorias como el 5N en Montevideo, en Uruguay que programan una marcha antiespecista o el 1N en Bilbao. ¿Son convocatorias hermanadas o es el fruto espontáneo de otres activistas?

El 5 de noviembre de 2016, la Asamblea Antiespecista de Madrid organizó una primera marcha antiespecista que se repitió al año siguiente. Noviembre Antiespecista tomó el relevo el 3 de noviembre de 2018. Con cada vez más grupos implicados, y con cada vez más voces alzándose en las calles por la liberación animal, se espera que en el 2N la asistencia sea masiva.

Las fechas no se eligen de un modo aleatorio. El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo y, a su alrededor, orbitan las convocatorias para ayudarse del impulso. Este mes de noviembre también hay previstas manifestaciones antiespecistas en Bilbao (1N) y en Montevideo (5N), independientes a la de Madrid. No son convocatorias hermanadas, si bien parten de las mismas premisas.

  1. Convocáis a activistas de todas partes del estado para reunirnos en un mismo punto una vez al año, ¿cómo gestionáis esta coordinación con otros colectivos de otros lugares? y ¿Cómo de importante veis y es estar en contacto con otros colectivos?

Creemos que todo el mundo puede hacer algo para contribuir con la lucha por la liberación animal. Podemos juntarnos con otras personas y organizarnos para hacer activismo; desde hacer carteles, repartir panfletos, conseguir dinero para santuarios…

Pensamos que la autoorganización es una buena manera para luchar por los intereses de los demás animales.

Pensamos que ninguna organización, va acabar por si solo con ello, y cuanta más gente esté comprometida con la militancia por la liberación animal y existan más activistas, a más llegaremos para visibilizar y defender los intereses de los demás animales.

  1. Quizá el dia de la manifestación no sea el mejor día para charlar tranquilamente con otres activistas, pero si es una buena ocasión para conocerse y construir una red más fuerte y sólida. ¿Qué otras convocatorias a nivel estatal destacaríais por su labor y trabajo?

Son muchas las convocatorias que se realizan a lo largo de todo el año en multitud de lugares. Miles de personas dedican su fuerza, su tiempo y luchan por la liberación animal. Estamos construyendo comunidad. Estamos construyendo un movimiento.

Ya hemos señalado muchas de las convocatorias que a lo largo de 2019 se han ido sucediendo. Podemos destacar además una convocatoria que a nivel estatal y con carácter anual se celebra cada febrero, la convocada por la Plataforma NAC (NoAlaCaza).

Otro evento, que está convirtiéndose en un referente dentro del antiespecismo, es el Vegan Street. En su tercera edición celebrada en Madrid en mayo de este año, contó con la asistencia de más de 2000 personas.

  1. ¿Habéis aprendido algo nuevo o importante a la hora de tener en cuenta en la lucha antiespecista en relación con otros grupos a lo largo de este último año?

En el proceso, los grupos también aprenden los unos de los otros. Porque la de liberación animal es una revolución en constante movimiento. Dentro de todas las opciones de activismo que existen, cada persona ha de encontrar su propio camino. No existe un solo activismo. Hay millones de formas más y algunas están por inventar

  1. ¿Por qué pensáis que es la manifestación antiespecista con más asistencia en todo el año?

La convocatoria de la manifestación anual de Noviembre Antiespecista siempre ha pretendido hacer una jornada de protesta, pero también de encuentro, de impulso e ilusión. Eso es lo que nos ha producido ver tanta gente de tantos sitios distintos, encontrarnos, conocernos y aprender las unas de las otras. Creemos que se ha convertido en un referente en el antiespecismo, y caminamos con determinación para que siga siéndolo.

  1. ¿Su asistencia es representativa real de la lucha antiespecista durante el resto del año?

Cualquier movilización colectiva es representativa del movimiento que la impulsa, pero no podemos olvidar que el día 2 es sólo un día más. Todos los días hay personas esforzándose para luchar por los demás animales. Todos los días cuentan, por eso debemos apoyar y fomentar el trabajo de colectivos, asociaciones, santuarios y de todas las personas que luchan por el fin de la explotación. Esta lucha la construimos y la vamos a construir entre todes.

No es una moda pasajera, es la lucha por la libertad. Hemos venido para quedarnos y no vamos a parar.

  1. ¿Por qué creéis que es importante esta manifestación?

Comprendemos y valoramos el trabajo que se realiza cada día en las distintas poblaciones del Estado Español como también ponemos de manifiesto la necesidad de organizar una movilización que consiga el golpe de efecto buscado: que los medios se hagan eco y la sociedad conozca el dolor y sufrimiento innecesarios que causamos como especie al resto de animales por el hecho de serlo. Necesitamos reunirnos todas en el lugar donde más impacto y visibilización tenga nuestra lucha. Creemos, por cuestiones estratégicas, que este lugar es la manifestación antiespecista de Madrid. Además, consideramos que reunirnos activistas de todo el Estado en un mismo punto, caminando y coreando consignas juntas, nos carga de energía y afianza nuestras convicciones. Es por esto que os convocamos, a colectivos, asociaciones, responsables de santuarios y refugios antiespecistas, personas individuales…

  1. Está claro que hay una carrera de armamentos entre la lucha por la liberación animal y la industria de explotación animal. Cuánta más información sale a la luz sobre las condiciones en las que viven los demás animales, más esfuerzos pone la industria en maquillar la explotación animal con anuncios bucólicos, mostrando que tienen certificados de bienestar animal y criminalizando la labor de muchas activistas. ¿Cómo valoráis el momento que está viviendo el movimiento antiespecista? Desde vuestro punto de vista.

Quienes encuentran en la explotación animal un negocio rentable no van a renunciar tan fácilmente a su parte del pastel. Todo parece indicar que en los próximos años el movimiento antiespecista contará con más enemistades. Van a intentar desprestigiar todo lo que puedan la lucha antiespecista, con la ayuda de los medios de comunicación afines. Nos ridiculizarán y difamarán. Protegerán sus intereses cambiando leyes y blindando con maniobras de todo tipo sus negocios.

Intentarán promover las figuras del buen activismo (el tranquilo, que negocia, que cede, que espera) y la del activismo radical.

Esto no es nuevo, los movimientos sociales que han emergido contra la injusticia de forma radical han vivido estos procesos.

Las antiespecistas debemos tener una idea lo más clara posible de cuál es el panorama en el que desarrollamos nuestra lucha.

Como estrategia, no debemos ceder ante la presión mediática, y no caer en la trampa de asumir determinados discursos como propios. Se hace necesario crear una comunidad de lucha, encontrar los puntos débiles del discurso especista y rebatirlos sistemáticamente…

  1. ¿Qué pasos serían necesarios para dar un nuevo salto cuantitativo y cualitativo como supuso la realización de esta manifestación?

Aunque no podamos decir que la situación de los demás animales haya experimentado mejoras notables, sí podemos afirmar que cada vez se habla más sobre su situación, hay más debate social y más colectivos e iniciativas que denuncian la injusticia especista. Algunas formas de explotación animal están mal vistas por cada vez más gente.

Hay que seguir. Seguir en las calles, seguir denunciando, seguir señalando la injusticia en nuestro día a día. Se abre un escenario lleno de posibilidades y todas son interesantes, positivas y necesarias para la lucha antiespecista.

  1. ¿A qué debilidades y amenazas nos vemos expuestas?

La principal amenaza es la invisibilización, por un lado, y, por otro, la ilusión de estar avanzando, lo que puede llevarnos a conformarnos, mientras que tras los muros de los mataderos la realidad sigue intacta.

El veganismo no es una opción, es una postura contra la opresión. Es decir, tiene un carácter político. En la actualidad corre el riesgo de ser absorbido por marcas y empresas que pretenden vincularlo a cuestiones dietéticas, y hacer de él una moda, desvirtuando así su sentido profundo e invisibilizando la razón por la que salimos a la calle: la liberación animal.

Por otro lado, dentro del movimiento mal llamado “animalista” conviven muchas posturas, y hay una diferencia fundamental entre la posición abolicionista y la del bienestar. La primera toma posición de protesta social que se opone a las instituciones sociales que sostienen la explotación animal. El bienestarismo no requiere cambios fundamentales en las industrias que explotan animales, es decir intenta influir en el sistema desde dentro como uno de sus participantes. No cuestionan la utilización de animales. Esta postura que pretende mejorar las condiciones en las que los animales son explotados, tiene una mayor aceptación entre la población, porque maneja la ilusión de no estar dañando sin modificar los hábitos de consumo, puedes seguir comiendo huevos, pero de gallinas felices.

  1. ¿Qué fortalezas y oportunidades tenemos?

Algo está cambiando. Es posible que de momento la toma de conciencia esté desvirtuada y se nos presente como insuficiente a quienes tenemos como objetivo la liberación animal, pero estas posiciones revelan un aumento de la preocupación por los animales, por el medio ambiente, por las condiciones en las que se encuentran quienes hasta ahora solamente eran la otredad. Esto es una oportunidad, y toca trabajar sobre ello para lograr que cada vez más personas hagan la conexión.

Por otro lado, está empezando a emerger un movimiento abolicionista. Hasta muy recientemente, las grandes corporaciones bienestaristas controlaban la comunicación y suprimían totalmente el movimiento abolicionista. Ahora Internet ha hecho posible que quienes apostamos por los derechos de los animales podamos comunicarnos y formar comunidades fuera de las estructuras impuestas por los grandes grupos.

  • Ahora que el cambio climático ocupa portadas de periódicos y parece que la gente está tomando mucha más conciencia y se moviliza contra esto ¿cómo veis y valoráis este ecologismo especista?

Si quieres salvar el planeta, deja de comerte a sus habitantes. Son numerosos los estudios que demuestran que el consumo de carne es el principal desencadenante del cambio climático. El cultivo ganadero produce más gases de efecto invernadero que el sector de transporte considerado en su totalidad. Entonces ¿por qué no vemos señalar directamente a la industria cárnica o láctea como los principales responsables de la destrucción del planeta? El problema sigue siendo el mismo: el especismo.

Este año, hemos visto como se han activado las alarmas por el cambio climático, la gente miraba con estupefacción e inquietud las consecuencias, e intenta salvar el planeta cogiendo menos el coche o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes.

No podemos estar de acuerdo con un movimiento que impone el valor de los ecosistemas, la biodiversidad o las especie sobre el valor de los sujetos individuales.

A menudo, el movimiento ecologista actual lejos de respetar los derechos de los animales lo que hace es promover la esclavitud y el exterminio de animales inocentes.

  • ¿Creéis que toda esa gente concienciada por un planeta más sostenible podría transformarse en futuros antiespescistas?

El ecologismo y el antiespecismo entran en conflicto. Sin embargo, no se trata de un conflicto irresoluble. El primero debe desprenderse de sus prejuicios especistas, al igual que el resto de la sociedad, y extender sus consideraciones éticas sobre todo el resto de los animales de la Tierra. Será entonces cuando se alcance una armonía que le hará cobrar al ecologismo un fondo moralmente aceptable. 

  • Vuestro lema es bastante abierto y optimista, «Respeto y libertad para los animales», en comparación con otras manifestaciones más concretas como pueden ser las antitaurinas o la pasada manifestación en contra de los mataderos, que encierran lemas más directos y concretos. Reflexionando un poco sobre el tipo de mensajes que como activias lanzamos a la sociedad, ¿Cuáles creéis que funcionan mejor o en qué forma consideráis o pensáis que es mejor para una mayor efectividad?

La manifestación se caracteriza, a diferencia de otras marchas animalistas que podríamos considerar temáticas (contra el circo con animales, contra la tauromaquia o la caza), por incidir amplia y contundentemente en el especismo, es decir, el sistema de creencias que sostiene que los animales humanos son superiores al resto de animales y por ello tienen la legitimidad de dominar y explotar a su conveniencia.

A la mayoría de la gente le importan los animales. El reto es hacer ver que sus acciones son incoherentes con su creencia de que tenemos obligaciones morales con los animales.

Tenemos que mejorar nuestro trabajo al educar a la gente sobre la no violencia hacia los animales, y la violencia comienza con lo que comemos, es necesario hacerle ver a la gente que ésta es una cosa sobre la cual sí tienen control. Es fácil que la gente empatice con un individuo, los casos en los que por ejemplo una vaca escapa del camión que va al matadero, pero cuando hablamos de miles de millones de vacas, la empatía se difumina. Debemos trabajar para desarrollar estrategias que hagan que cada vez más personas hagan la conexión.

  • El próximo lunes 28 tenemos una cita en la Taberna vegana La Oveja Negra de Lavapiés donde vais a preparar una cena-tapeo para apoyar económicamente la convocatoria. ¿Qué otras formas hay para poder colaborar por si alguien que nos escucha no vive en Madrid o no pudiese acudir?

    Una de las maneras de colaborar con la manifestación es dándole difusión a todo este material: Compartiendo el evento de Facebook e invitando a quien creas que le pueda interesar; siguiéndonos en nuestras redes de Facebook, Twitter, Instagram, Youtube…

Además, pueden descargarse, compartir y/o imprimir los banners: de sobremesa, de móvil, flyers y el cartel de la manifestación.

Una de las maneras de costear los gastos de la manifestación será una rifa solidaria. El primer premio coincidirá con las tres últimas cifras de Sorteo Especial de Noviembre del 09/11/2019, siendo los números consecutivos los agraciados con los premios restantes. Son muchas las donaciones de diferentes tiendas, restaurantes, colectivos, etc.

Otra de las maneras de apoyarnos será comprando la camiseta que hemos diseñado para la ocasión.

Bueno, muchísimas gracias por haberos acercado hasta nuestros micros y haber compartido con nosotras este rato de radio. Quizá se nos quede algo en el tintero, ahora es un buen momento para que digáis lo que queráis. Recordamos que la manifestación es el sábado 2 de noviembre en Plaza España a las 5 de la tarde.

2N Antiespecista en medios

Entrevista en Lluvia con truenos

El podcast con la transcripción de la entrevista que nos realizaron las compañeras de esta emisora antiespecista.

Querido noviembre: luchemos por el fin del especismo

Artículo escrito por una de nosotras y publicado en El Caballo de Nietzsche.

El Día Mundial del Veganismo ya está aquí y es una reivindicación política

Artículo publicado en El Salto diario donde recogen nuestras palabras.

Manifestación 2 de noviembre

El colectivo Noviembre Antiespecista convoca un año más la manifestación con el lema «Respeto y libertad para los animales». Noviembre Antiespecista está formado por un grupo de personas que participamos en el movimiento antiespecista y todas las decisiones son tomadas de forma asamblearia y horizontal. Volvemos a salir a la calle porque queremos juntarnos quienes podamos para que se nos vea y escuche. Queremos seguir transmitiendo un mensaje que cuestione ante la sociedad el porqué los humanos nos ponemos por encima de los demás animales. Por qué disponemos de sus cuerpos y de sus vidas. Por qué les utilizamos para divertirnos a su costa, para vestirnos con sus pieles o para alimentarnos con su carne. Les dominamos, explotamos, encerramos y asesinamos. Les usamos a nuestro antojo. Les consideramos mercancía; recursos. No son nada. Es crudo, pero esta es la realidad que viven millones de animales todos los días de su vida. Nuestra meta es acabar con esta jerarquía y con todo este sistema de opresión que es el especismo. Por eso, en esta misma web podrás acceder a diferentes textos que hemos debatido y consensuado en asamblea. Desde cómo entendemos la autoorganización a la importancia de santuarios de animales no humanos. Creemos imprescindible promover un movimiento en el que el debate sea constante.

La historia ha ido cambiando a base de luchar. Gracias a que la gente alzaba la voz cuando algo no le parecía justo. Incluso cuando era incomprendida y ridiculizada por sus ideas, se rebelaba y las defendía. A través de la imaginación, arriesgando y perdiendo, la gente lo volvía a intentar y seguía adelante a pesar de que ello le trajera consecuencias. Luchando por ellas, pero también por otros. Había algo más fuerte que les impulsaba a seguir.

El movimiento por la liberación animal también se ha ido fraguando por esas historias de lucha, compromiso y dedicación. Y ahora somos nosotras, las que defendemos a los demás animales, a las que nos toca poner nuestro granito de arena. Esta historia la escribimos nosotras y nos quedan muchos pasos por dar.

El día 3 queremos hacer una jornada de protesta, pero también de encuentro, de impulso e ilusión. Eso fue lo que nos produjo ver tanta gente de tantos sitios distintos el año pasado, encontrarnos, conocernos y aprender las unas de las otras. Ni el frío ni la lluvia impidieron que se escucharan nuestras voces, nuestras ideas, nuestro mensaje… El nuestro y el de millones de animales no humanos que estaban lejos de nosotros. En sus jaulas, en su encierro, en su condena… Sin embargo, ese día sentimos que estaban un poco más cerca.

Comprendemos y valoramos el trabajo que se realiza cada día en las distintas poblaciones del Estado Español como también ponemos de manifiesto la necesidad de organizar una movilización que consiga el golpe de efecto buscado: que los medios se hagan eco y la sociedad conozca el dolor y sufrimiento innecesarios que causamos como especie al resto de animales por el hecho de serlo. Os necesitamos. Necesitamos reunirnos todas en el lugar donde más impacto y visibilización tenga nuestra lucha. Creemos, por cuestiones estratégicas, que este lugar es la manifestación antiespecista de Madrid. Además, consideramos que reunirnos activistas de todo el Estado en un mismo punto, caminando y coreando consignas juntas, nos carga de energía y afianza nuestras convicciones. Es por esto que os convocamos, a colectivos, asociaciones, responsables de santuarios y refugios antiespecistas, personas individuales… , el próximo 2 de noviembre.

Pero el día 2 es sólo un día más. Todos los días hay personas esforzándose en sus ciudades y en sus pueblos para luchar por los demás animales. Todos los días cuentan para la vida de los animales, por eso debemos apoyar y fomentar el trabajo de colectivos, asociaciones, santuarios y de todas las personas que luchan por el fin de la explotación. Esas que luchan por la liberación animal. Esta lucha la construimos y la vamos a construir entre todes.

No es una moda pasajera, es la lucha por la libertad. Hemos venido para quedarnos y no vamos a parar.

Por todos ellos, el sábado 2 de Noviembre nos vemos en las calles de Madrid. Cita: 17 horas Plaza de España.

ANEXO

Para nosotras, uno de los temas que más nos preocupan es que, en la medida de nuestras posibilidades, todo el mundo se sienta a gusto y arropado en este espacio. Y es que, si bien es cierto que el veganismo pone su foco principal en la liberación de los animales no humanos, creemos rotundamente que este movimiento no puede reproducir violencias hacia animales de nuestra propia especie. Por eso, si en algún momento sientes o reconoces una agresión en la manifestación te invitamos a señalarla, rechazarla y actuar frente a ella. Si por lo que fuera no puedes hacerlo, acude a las pancartas principales o de cabecera y háznoslo saber para tomar medidas. Además, siéntete en confianza para decirnos, a nosotras o a otras personas que se estén manifestando, qué necesitas y qué se puede hacer por ti.

Otra de las cuestiones que nos preocupa es el estado de los animales no humanos que también acuden a la manifestación. Comprendemos, compartimos y entendemos que se hace, a veces, muy complicado dejar a nuestras compañeras no humanas en casa. Hay quienes parece que lo pasan bien y hay quienes parece que no. Conociendo nuestras posibilidades y la de nuestras compañeras, proponemos que aquellas personas que vengan acompañadas de animales no humanos tengan muy en cuenta la realidad de una manifestación llena de estímulos. Cuidémonos y cuidemos a quienes vengan a nuestro lado.

Recorrido: Plaza España-Cibeles

Manifestación 3N

El colectivo Noviembre Antiespecista tomó el relevo al colectivo 4N y convocó la manifestación antiespecista de 2018 el 3 de noviembre en la Plaza de España, Madrid a las 17h.

Vídeo de la manifestación

Cuidando en el ahora, transformamos el futuro

Un día cualquiera de diciembre, como podría ser cualquier otro día del año en cualquier otro sitio, un camión transporta a miles de víctimas hacinadas de un centro de explotación al matadero. Sus cuerpos ya han sido explotados y ya no son rentables en vida, ahora sólo les espera morir y que sus restos se conviertan en mercancía. Pero esta vez ese camión no llegará a su destino. El camión vuelca y, entre el dolor y miedo, algunas de esas víctimas llegarán a poder tener la oportunidad de salvarse y vivir lejos de la opresión.

Tal día de diciembre, hace tres años, ese camión con miles de gallinas volcaba en la provincia de León. Activistas de León Vegano Animal Sanctuary, (un santuario animal cercano al lugar del accidente) lograban desplazarse y rescatar a 314 gallinas; proporcionándoles atención veterinaria, teniendo algunas que ser intervenidas quirúrgicamente y recibir atenciones especiales. Una vez que estuvieron estable se pudo organizar y coordinar sus traslados a diferentes refugios. Pronto el miedo acabaría, pronto dejarían de ser consideradas mercancías para ser consideradas alguien y no algo.

“La mayoría de las gallinas estaban dentro de jaulas, destrozadas por el accidente. Hemos tratado de sacar de allí a todas las que vimos. Pudimos desencajar alguna que parecía que no iba a salir. Otras muchas no las pudimos coger. Es muy doloroso verlas atrapadas, que te miren a los ojos, intentar llevártelas y tener que dejarlas porque era imposible sacarlas. Realmente hemos hecho todo lo que hemos podido.”

Estas gallinas ya no son un simple número, ahora tienen un nombre, sus derechos son reconocidos y sus intereses son tenidos en cuenta en un espacio creado para ello. Ya fueron atendidas sus heridas, su miedo y su dolor. Las que pudieron sobrevivir a una vida de explotación y a un accidente viven actualmente refugiadas en diferentes espacios antiespecistas del estado español. Aunque la explotación les dejara secuelas físicas para toda su vida, todas disfrutarían por primera vez de la luz del sol.

Un santuario animal es un refugio antiespecista, un espacio basado en la igualdad y el respeto hacia el resto de especies. Un lugar donde los animales no humanos habitan en él durante el resto de sus vidas, recibiendo todos los cuidados y necesidades. Un lugar donde su felicidad y su bienestar son lo primero. Estos espacios no les proporciona la plena libertad que les ha sido arrebatada a las víctimas del especismo, pero es la única oportunidad de poder vivir sus propias vidas sin ser explotados, torturadas, encarcelados ni asesinadas.

Cada animal refugiado, es representante de ese mundo por el que luchamos donde la equidad, la empatía y los cuidados son los pilares que los mantienen. Detrás de cada uno de ellos hay una historia de explotación, abandono o tortura. En estos refugios se trabaja en su recuperación física y psicológica; aunque en muchas ocasiones sus cuerpos llevan grabada la explotación de por vida, secuelas de la grave situación en la que vivían o de la manipulación genética que haya sufrido su especie.

Mientras intentamos conseguir respeto y libertad para las víctimas del especismo, podemos actuar ahora, como las 314 gallinas, hay fuera ahí muchos animales no humanos a los que podemos prestar ayuda. Trabajar en el ahora, es trabajar en el futuro. Cada vida importa, porque cada vida merece ser luchada. Porque sus historias serán ejemplo de superación, por eso, necesitamos los refugios antiespecistas.

En estos lugares, las víctimas dejan de ser simples estadísticas, dejan de ser seres anónimos, se convierten de verdad y en la práctica en personas: porque aquí no solo se cubren sus necesidades vitales, se hace todo lo posible por atender todos los intereses de cada especie y cada individuo de forma responsable y personalizada. Llegan con una historia, tienen un nombre y desarrollan su verdadera personalidad en libertad.

Los santuarios-refugios son la única oportunidad que tienen a día de hoy los animales considerados de granja de poder vivir de forma digna y segura. Muchos de estos espacios también acogen víctimas de la experimentación o la caza, se crean en un entorno adaptado para ello y con las atenciones tanto a nivel psicológico como médico. Exactamente de la misma forma que nos gustaría a todas las humanas que lográramos salir de la situación en la que ellos se encuentran.

Para que esto pueda hacerse realidad es importante participar y apoyar a los santuarios de animales. Es una responsabilidad de todas. Porque todas merecemos vivir. Porque todos merecemos que luchen por nuestras vidas.

(Más información relacionada)

Documentales:

A Peaceable Kingdom: Documental de 2004 que da a conocer el caso de unos granjeros que dejaron de matar animales y eligieron el veganismo como forma de vida creando una granja llamada “Farm Sanctuary” (granja santuario)

The Ghost in Our Machine: Explora el trabajo de la fotógrafa canadiense Jo-Anne McArthur recorriendo junto a ella granjas peleteras, de producción animal, acuarios, zoológicos, entre otros sitios .

Documental de Compasión Animal: Un documental donde podrás conocer el día a día en el Santuario

Bibliotráiler de Refugiados: Libro de ochodoscuatro ediciones y Tras los Muros solidario con Wings of Heart.

    Por quienes ya no están

    Durante su historia, la lucha por la liberación animal desafía una de las formas de opresión más arraigadas en nuestra sociedad. Por eso genera tanta polémica, porque son muchos los privilegios que se cuestionan.

    En esta reflexión queremos tratar de recordar a quienes perdieron la vida luchando por la libertad.

    La memoria es fundamental para las comunidades de lucha, nos hace saber quiénes somos, qué lugar ocupamos y cómo hemos llegado hasta él. Nos hace ver el momento actual como un momento dentro de un camino más amplio, y por ese camino han ido cayendo algunas personas. Recordarlas es mantenerlas de algún modo vivas, no dejar que lo que hicieron caiga en el olvido y dar fuerzas y calor a su entorno más cercano y a sus seres queridos.

    Estos son algunos de los casos que conocemos de personas que han muerto en situaciones directamente relacionadas con la liberación animal.

    Mike Hill (1973 – 9 de febrero de 1991)

    Saboteador de la caza del zorro asesinado a los 18 años por Alan Sumergill, un conocido cazador. El 9 de febrero de 1991 Mike fue a sabotear la caza de la jauría de Cheshire con otros compañeros. Lograron su objetivo. Al final del día los cazadores no habían conseguido matar ningún animal. Pero Sumergill no podía volverse a casa sin matar. Mike Hill se encontraba tranquilamente hablando con su amigo Dave Blenkinsop cuando el cazador lo atropelló deliberadamente con su coche. La policía hizo un breve interrogatorio a Alan Sumergill y lo dejó libre sin cargos. Pero los compañeros y amigos de Mike no dejaron que el crimen quedara impune. Durante los meses sucesivos mucha gente se unió al sabotaje de la caza tras leer las noticias en la prensa y el ALF aumentó sus acciones.

    Tom Worby (1978 – 3 de abril de 1993)

    Tom Worby tambien era un saboteador de la caza del zorro de 15 años de edad. Una vez más el asesinato se produjo después de que los cazadores no consiguiesen matar a ningún zorro y el arma homicida fue otro vehículo. Cuando los saboteadores volvían a sus coches contentos por el éxito, un cazador intentó atropellarles con su furgoneta. Los saboteadores consiguieron esquivarla, pero la chaqueta de Tom quedó engancha al retrovisor. El conductor aceleró y llevó a rastras al adolescente durante varios cientos de metros. Cuando Tom cayó al suelo las ruedas traseras de la furgoneta pasaron por encima de su cabeza acabando con su vida en el acto. El asesino, Alan Ball, tampoco recibió ningún cargo por los hechos.

    Jill Phipps (15 de enero de 1964 – 1 de febrero de 1995 )

    Comprometida activista británica por la liberación animal que literalmente luchó hasta la tumba defendiendo los animales del terror y la muerte. Fue asesinada en una manifestación contra el comercio de terneros en el aeropuerto de Conventry. Permaneció de pie frente a un camión repleto de animales, tal y como lo había hecho muchas veces antes, para evitar que pasara.

    Esta vez el camionero decidió no parar. Fue atropellada

    Barry Horne

    El 5 de noviembre de 2001 éste activista perdía la vida en una huelga de hambre contra la vivisección. Los laboristas, con Tony Blair a la cabeza, habían prometido medidas contra la vivisección en su campaña electoral. Una vez en el poder las multinacionales farmacéuticas presionaron para que esas medidas no se llevasen a cabo y Barry comenzó una serie de huelgas de hambre que acabaron con su vida.

    Otras muchas personas implicadas en la defensa de los animales no humanos ya no están con nosotras, recordarles a todos sería imposible, pero queremos acordarnos de algunas compañeras que recientemente han perdido la vida, como es el caso de: Javier Bueno, compañero antiespecista fallecido en Bilbao tras una vida dedicada a la liberación animal. Nacho Aragón, cofundador del Santuario La Pepa. Javier Recabarren, joven de 11 años implicado en la lucha por la liberación animal, que perdió la vida en Santiago de Chile tras ser atropellado por un autobus. Camilo Navea, un joven de 18 años que perdió su vida defendiendo a un perro que estaba siendo maltratado en Valparaiso.

    Esperemos que estas lineas sirvan para dar fuerza a las compañeras de todas ellas.

    (Más información relacionada)

    Documental sobre la vida de Jill Phipps.

    En memoria de Mike Hill.

    Un poco de Memoria, Tom Worby.

    Tráiler del documental que se está preparando sobre Barry Horne.