Manifestación 3N

El colectivo Noviembre Antiespecista tomó el relevo al colectivo 4N y convocó la manifestación antiespecista de 2018 el 3 de noviembre en la Plaza de España, Madrid a las 17h.

Vídeo de la manifestación

Cuidando en el ahora, transformamos el futuro

Un día cualquiera de diciembre, como podría ser cualquier otro día del año en cualquier otro sitio, un camión transporta a miles de víctimas hacinadas de un centro de explotación al matadero. Sus cuerpos ya han sido explotados y ya no son rentables en vida, ahora sólo les espera morir y que sus restos se conviertan en mercancía. Pero esta vez ese camión no llegará a su destino. El camión vuelca y, entre el dolor y miedo, algunas de esas víctimas llegarán a poder tener la oportunidad de salvarse y vivir lejos de la opresión.

Tal día de diciembre, hace tres años, ese camión con miles de gallinas volcaba en la provincia de León. Activistas de León Vegano Animal Sanctuary, (un santuario animal cercano al lugar del accidente) lograban desplazarse y rescatar a 314 gallinas; proporcionándoles atención veterinaria, teniendo algunas que ser intervenidas quirúrgicamente y recibir atenciones especiales. Una vez que estuvieron estable se pudo organizar y coordinar sus traslados a diferentes refugios. Pronto el miedo acabaría, pronto dejarían de ser consideradas mercancías para ser consideradas alguien y no algo.

“La mayoría de las gallinas estaban dentro de jaulas, destrozadas por el accidente. Hemos tratado de sacar de allí a todas las que vimos. Pudimos desencajar alguna que parecía que no iba a salir. Otras muchas no las pudimos coger. Es muy doloroso verlas atrapadas, que te miren a los ojos, intentar llevártelas y tener que dejarlas porque era imposible sacarlas. Realmente hemos hecho todo lo que hemos podido.”

Estas gallinas ya no son un simple número, ahora tienen un nombre, sus derechos son reconocidos y sus intereses son tenidos en cuenta en un espacio creado para ello. Ya fueron atendidas sus heridas, su miedo y su dolor. Las que pudieron sobrevivir a una vida de explotación y a un accidente viven actualmente refugiadas en diferentes espacios antiespecistas del estado español. Aunque la explotación les dejara secuelas físicas para toda su vida, todas disfrutarían por primera vez de la luz del sol.

Un santuario animal es un refugio antiespecista, un espacio basado en la igualdad y el respeto hacia el resto de especies. Un lugar donde los animales no humanos habitan en él durante el resto de sus vidas, recibiendo todos los cuidados y necesidades. Un lugar donde su felicidad y su bienestar son lo primero. Estos espacios no les proporciona la plena libertad que les ha sido arrebatada a las víctimas del especismo, pero es la única oportunidad de poder vivir sus propias vidas sin ser explotados, torturadas, encarcelados ni asesinadas.

Cada animal refugiado, es representante de ese mundo por el que luchamos donde la equidad, la empatía y los cuidados son los pilares que los mantienen. Detrás de cada uno de ellos hay una historia de explotación, abandono o tortura. En estos refugios se trabaja en su recuperación física y psicológica; aunque en muchas ocasiones sus cuerpos llevan grabada la explotación de por vida, secuelas de la grave situación en la que vivían o de la manipulación genética que haya sufrido su especie.

Mientras intentamos conseguir respeto y libertad para las víctimas del especismo, podemos actuar ahora, como las 314 gallinas, hay fuera ahí muchos animales no humanos a los que podemos prestar ayuda. Trabajar en el ahora, es trabajar en el futuro. Cada vida importa, porque cada vida merece ser luchada. Porque sus historias serán ejemplo de superación, por eso, necesitamos los refugios antiespecistas.

En estos lugares, las víctimas dejan de ser simples estadísticas, dejan de ser seres anónimos, se convierten de verdad y en la práctica en personas: porque aquí no solo se cubren sus necesidades vitales, se hace todo lo posible por atender todos los intereses de cada especie y cada individuo de forma responsable y personalizada. Llegan con una historia, tienen un nombre y desarrollan su verdadera personalidad en libertad.

Los santuarios-refugios son la única oportunidad que tienen a día de hoy los animales considerados de granja de poder vivir de forma digna y segura. Muchos de estos espacios también acogen víctimas de la experimentación o la caza, se crean en un entorno adaptado para ello y con las atenciones tanto a nivel psicológico como médico. Exactamente de la misma forma que nos gustaría a todas las humanas que lográramos salir de la situación en la que ellos se encuentran.

Para que esto pueda hacerse realidad es importante participar y apoyar a los santuarios de animales. Es una responsabilidad de todas. Porque todas merecemos vivir. Porque todos merecemos que luchen por nuestras vidas.

(Más información relacionada)

Documentales:

A Peaceable Kingdom: Documental de 2004 que da a conocer el caso de unos granjeros que dejaron de matar animales y eligieron el veganismo como forma de vida creando una granja llamada “Farm Sanctuary” (granja santuario)

The Ghost in Our Machine: Explora el trabajo de la fotógrafa canadiense Jo-Anne McArthur recorriendo junto a ella granjas peleteras, de producción animal, acuarios, zoológicos, entre otros sitios .

Documental de Compasión Animal: Un documental donde podrás conocer el día a día en el Santuario

Bibliotráiler de Refugiados: Libro de ochodoscuatro ediciones y Tras los Muros solidario con Wings of Heart.

    Por quienes ya no están

    Durante su historia, la lucha por la liberación animal desafía una de las formas de opresión más arraigadas en nuestra sociedad. Por eso genera tanta polémica, porque son muchos los privilegios que se cuestionan.

    En esta reflexión queremos tratar de recordar a quienes perdieron la vida luchando por la libertad.

    La memoria es fundamental para las comunidades de lucha, nos hace saber quiénes somos, qué lugar ocupamos y cómo hemos llegado hasta él. Nos hace ver el momento actual como un momento dentro de un camino más amplio, y por ese camino han ido cayendo algunas personas. Recordarlas es mantenerlas de algún modo vivas, no dejar que lo que hicieron caiga en el olvido y dar fuerzas y calor a su entorno más cercano y a sus seres queridos.

    Estos son algunos de los casos que conocemos de personas que han muerto en situaciones directamente relacionadas con la liberación animal.

    Mike Hill (1973 – 9 de febrero de 1991)

    Saboteador de la caza del zorro asesinado a los 18 años por Alan Sumergill, un conocido cazador. El 9 de febrero de 1991 Mike fue a sabotear la caza de la jauría de Cheshire con otros compañeros. Lograron su objetivo. Al final del día los cazadores no habían conseguido matar ningún animal. Pero Sumergill no podía volverse a casa sin matar. Mike Hill se encontraba tranquilamente hablando con su amigo Dave Blenkinsop cuando el cazador lo atropelló deliberadamente con su coche. La policía hizo un breve interrogatorio a Alan Sumergill y lo dejó libre sin cargos. Pero los compañeros y amigos de Mike no dejaron que el crimen quedara impune. Durante los meses sucesivos mucha gente se unió al sabotaje de la caza tras leer las noticias en la prensa y el ALF aumentó sus acciones.

    Tom Worby (1978 – 3 de abril de 1993)

    Tom Worby tambien era un saboteador de la caza del zorro de 15 años de edad. Una vez más el asesinato se produjo después de que los cazadores no consiguiesen matar a ningún zorro y el arma homicida fue otro vehículo. Cuando los saboteadores volvían a sus coches contentos por el éxito, un cazador intentó atropellarles con su furgoneta. Los saboteadores consiguieron esquivarla, pero la chaqueta de Tom quedó engancha al retrovisor. El conductor aceleró y llevó a rastras al adolescente durante varios cientos de metros. Cuando Tom cayó al suelo las ruedas traseras de la furgoneta pasaron por encima de su cabeza acabando con su vida en el acto. El asesino, Alan Ball, tampoco recibió ningún cargo por los hechos.

    Jill Phipps (15 de enero de 1964 – 1 de febrero de 1995 )

    Comprometida activista británica por la liberación animal que literalmente luchó hasta la tumba defendiendo los animales del terror y la muerte. Fue asesinada en una manifestación contra el comercio de terneros en el aeropuerto de Conventry. Permaneció de pie frente a un camión repleto de animales, tal y como lo había hecho muchas veces antes, para evitar que pasara.

    Esta vez el camionero decidió no parar. Fue atropellada

    Barry Horne

    El 5 de noviembre de 2001 éste activista perdía la vida en una huelga de hambre contra la vivisección. Los laboristas, con Tony Blair a la cabeza, habían prometido medidas contra la vivisección en su campaña electoral. Una vez en el poder las multinacionales farmacéuticas presionaron para que esas medidas no se llevasen a cabo y Barry comenzó una serie de huelgas de hambre que acabaron con su vida.

    Otras muchas personas implicadas en la defensa de los animales no humanos ya no están con nosotras, recordarles a todos sería imposible, pero queremos acordarnos de algunas compañeras que recientemente han perdido la vida, como es el caso de: Javier Bueno, compañero antiespecista fallecido en Bilbao tras una vida dedicada a la liberación animal. Nacho Aragón, cofundador del Santuario La Pepa. Javier Recabarren, joven de 11 años implicado en la lucha por la liberación animal, que perdió la vida en Santiago de Chile tras ser atropellado por un autobus. Camilo Navea, un joven de 18 años que perdió su vida defendiendo a un perro que estaba siendo maltratado en Valparaiso.

    Esperemos que estas lineas sirvan para dar fuerza a las compañeras de todas ellas.

    (Más información relacionada)

    Documental sobre la vida de Jill Phipps.

    En memoria de Mike Hill.

    Un poco de Memoria, Tom Worby.

    Tráiler del documental que se está preparando sobre Barry Horne.

    Represión al movimiento

    A lo largo de la historia de la lucha por la liberación animal han existido personas que se han rebelado contra distintas formas de dominio, cada una a su manera, con sus tácticas, de diferentes formas, pero todas con la convicción de decir basta a la opresión y explotación de los animales no humanos.

    Durante años, activistas se han saltado las leyes para liberar o rescatar animales de sus explotadores o para generar presión a las empresas que cometían actos de opresión hacia los animales no humanos. Las represalias llegan a veces en forma de multas y a veces en forma de penas de cárcel, a día de hoy nos encontramos con un panorama en el que contamos con 5 personas cumpliendo condenas de prisión por delitos relacionados con la liberación animal y otras tantas que se encuentran a espera de juicio en Italia, Reino Unido o Finlandia.

    Tampoco debemos poner la mirada lejos de aquí para encontrar el avance de la represión al movimiento. Aquí en la península, muchas son las compañeras que a lo largo de los últimos años han sufrido la represión por actos como encadenarse a mataderos, saltar a pasarelas de moda, hacer pintadas, protestar en plazas de toros o en “fiestas populares” donde sufren animales.

    Son ejemplos de protestas de las que estamos seguras que casi todos vemos con buenos ojos, que incluso no solo respaldariamos si no que podríamos participar de ellas. Eso nos hace ver y tener que asimilar que participamos en un movimiento que se enfrenta a muchos intereses y que estos no van a poner las cosas fáciles, y una buena zancadilla es la represión que busca a nivel económico y penal paralizar no solo a los activistas si no a la propia lucha.

    Tampoco podemos olvidar que doce personas de las organizaciones Equanimal e Igualdad animal fueron detenidas 2011 y acusadas de una serie de liberaciones de visones. Acusaciones que derivaron en unos cuantos cargos mas y que hizo que tres de ellas pasaran 19 días en prisión y que todas ellas se enfrentaran a un proceso largo en el que finalmente veinticinco personas se vieron envueltas.

    Finalmente en el año 2015 todas ellas fueron absueltas, ya que ni siquiera se contemplaron indicios para comenzar un juicio contra ellas.

    En otros países la situación es mucho más complicada llegando a tener leyes específicas para los delitos relacionados con la liberación animal, siendo un delito filmar y fotografiar el interior de centros de explotación o ser incluidos en listas de terrorismo doméstico por repartir unos panfletos en la calle.

    Por ello vemos fundamental comprender a qué nos enfrentamos, crear lazos de comunidad para apoyarnos entre nosotras, que no falten abogadas que nos puedan asistir, dinero para cubrir multas o trámites legales y sobre todo el apoyo de colectivos e individualidades que hagan sentir que si tocan a una, nos tocan a todas.

    Conocer todos estos detalles no es algo que nos tenga que asustar, creemos que cuanto más se conoce a que te enfrentas, más segura y preparada estás.

    Luchando entre todas nos hacemos más fuertes.

    (Más información relacionada)

    Artículos:

    Estar preparados/as: Qué hacer en caso de detención. Extraído del periódico “Todo por hacer”.

    Audios:

    Charla que se hizo en la Gira Contra la Represión al Movimiento de Derechos Animales en el año 2013. A cargo de uno de los activista que en ese momento estaba imputado, explica el proceso represivo que estaba sufriendo el movimiento de derechos animales.

    Dentro de la campaña por los derechos de los animales SHAC, siete personas fueron encarceladas. Este es el testimonio de Jake Conroy.

    Presentación del libro “Dentro de las jaulas. Liberación animal y encarcelamiento” de Lewis Pogson.

    Páginas web:

    Proyecto que recopila experiencias de presos políticos antiespecistas y ecologistas contando sus vivencias y reflexiones sobre el reto de volver de nuevo a una vida que ha sido quebrada por el encarcelamiento.

    Listado de compañeras que están en prisión.

    Grupo de apoyo de Joseph Buddenberg y Nicole Kissane.

    Grupo de apoyo de Nicole Kissane.

    Grupo de apoyo a Marius Mason.

    Grupo de apoyo de Walter Bond.

    Programas de radio:

    ¿Qué hacer en caso de detención? Crónica de un viaje a comisaría. Programa nº43 de”Radio Cabezas de Tormenta”.

    Tejiendo redes de apoyo mutuo para la acción. Programa nº66 de “Radio Cabezas de Tormenta”.

    Textos:

    Apoyo mutuo y solidaridad frente a su represión.

    Vídeos:

    Qué hacer en caso de detención. Derechos ante una detención. Charla a cardo de Sahalketa.

    Presentación del libro “Los verdes somos los nuevos rojos” a cargo de su autor Will Potter.

    Lo que ya está viniendo

    Aunque no podamos decir que la situación de los demás animales haya experimentado mejoras notables, sí podemos afirmar que cada vez se habla más sobre su situación, hay más debate social y más colectivos e iniciativas que denuncian la injusticia especista. Algunas forma de explotación animal están mal vistas por cada vez más gente, como por ejemplo los circos con animales, los zoos o la tauromaquia.

    ¿Cómo le sentará todo esto a quienes viven de utilizar animales no humanos para ganar dinero?

    En los últimos meses hemos podido observar lo que se venía comentando desde hace un tiempo: uniones profesionales y empresariales con el objetivo de defender los negocios especistas y luchar contra el activismo en defensa de los animales. La creación de la plataforma “Los hombres y los animales en su sitio”, que defiende la tauromaquia, la caza, la ganadería, la cetrería, los circos, los zoos y la hípica; el aumento de actividad pública de la agrupación “Circos reunidos”; o el texto oficial que redactaron en 2015 desde la Confederación Española de Sociedades Científicas, en defensa de la experimentación con animales no humanos y pidiendo un endurecimiento del código penal para quienes hagan activismo contra la misma, son ejemplos muy claros del momento que atravesamos.

    Quienes encuentran en la explotación animal un negocio rentable no van a renunciar tan fácilmente a su parte del pastel. Como gente antiespecista es importante tener una idea lo más clara posible de cuál es el escenario en el que desarrollamos nuestras luchas. Todo parece indicar que en los próximos años el movimiento antiespecista contará con más enemistades, con más gente poniendole la zancadilla. Pensamos que las uniones empresariales harán lo que esté en su mano, que seguramente serán un par de cosas.

    La primera, intentar desprestigiar en todo lo que puedan la lucha antiespecista. Con la inestimable ayuda de sus medios de comunicación afines (aquí en Madrid se pudo ver claramente en la última campaña del circo) y con las declaraciones públicas de algunas personalidades convenientemente contactadas, intentarán ridiculizar, difamar y finalmente criminalizar a quienes pensamos que los demás animales merecen respeto y libertad.

    La segunda, hacer lobby para proteger sus intereses cambiando leyes. Blindar legalmente sus negocios es lo mejor que les puede pasar, ahí tenemos el caso de la caza o la tauromaquia. Y dentro de esta misma corriente, otra cara: conseguir leyes que acorralen al activismo. Endurecer penas en casos relacionados con la defensa animal o conseguir crear leyes de excepción como las que ya hay en otros países que prohiben, por ejemplo, grabar a los animales que se encuentran encerrados en granjas (en EEUU).

    Intentarán promover las figuras del buen activismo (el tranquilo, que negocia, que cede, que espera, que acepta, que promueve la regulación de las formas de explotación para hacerlas “más humanitarias”, que coopera) y la del activismo radical, casi ya hasta terrorista (el que está enfadado por las injusticias, que no negocia, que busca el fin de la explotación y no acepta ni siquiera que se pueda hablar de “matanza humanitaria”).

    Muchas cosas de las que van a pasar no están en nuestra mano, pero hay algunas que sí. Caer o no caer rápidamente en sus trampas es una de las que sí. No ceder ante la presión mediática, no asumir el discurso enemigo como propio, tender una mano a quienes sufran la represión en la forma que sea, generar una cultura antirrepresiva y una comunidad de lucha, encontrar los puntos débiles del discurso especista y rebatirlos sistemáticamente… Se abre un abanico lleno de posibilidades y todas son interesantes, positivas y necesarias para la lucha antiespecista.

    Nuestra propuesta

    La convocatoria 4N antiespecista surge de un grupo de personas que participamos en el movimiento antiespecista. Funcionamos de forma asamblearia y horizontal, todas las decisiones las tomamos entre todas. Intentamos que todas las voces cuenten por igual y se tengan en cuenta, todas somos importantes y las ideas de todas suman.

    Pensamos que la autoorganización es una buena manera para luchar por los intereses de los demás animales.

    Creemos que todo el mundo puede hacer algo para contribuir con la lucha por la liberación animal. Podemos juntarnos con otras personas y organizarnos para hacer activismo; desde hacer carteles, repartir panfletos, conseguir dinero para santuarios…

    La autoorganización es una forma de trabajar en la que todo el mundo puede participar si tiene un poco de tiempo y ganas. Hay un montón de cosas que puedes hacer aunque no tengas dinero, no hace falta ser experta en nada, ni hacer papeleo para dar de alta una asociación. Un grupo de personas con ilusión y trabajo en equipo son suficientes para sacar adelante un montón de proyectos que contribuyan a acabar con la explotación animal y el especismo.

    Pensamos que ninguna organización, grupo o colectivo va acabar por si solo con ello, y cuanta más gente esté comprometida con la militancia por la liberación animal y existan más activistas, a más llegaremos para visibilizar y defender los intereses de los demás animales.

    Un montón de colectivos, cada uno trabajando en proyectos diferentes y todos juntos creando una comunidad de lucha que vaya a una a por la abolición de la explotación, sin reformas, ni jaulas más grandes. No queremos luchar por una manera menos violenta o dolorosa para explotar a los animales, no queremos formas más “humanitarias” de asesinar.

    Creemos que por ese camino no vamos a poder conseguir el fin de la explotación, sino su perpetuación. Nuestra meta es acabar con el especismo, y para ello todo el mundo tiene que entender que los animales no humanos no están en el mundo para satisfacer nuestras necesidades. Están por y para si mismos con sus propios intereses para vivir y disfrutar. Cuando no te crees superior a alguien y le respetas no te ves con derecho a aprovecharte de él, aunque sea con “buenas condiciones”.

    Para nosotras la lucha antiespecista en una lucha política que nos posiciona de una manera muy concreta en el mundo en el que vivimos. Sentimos que todo esto conlleva el respeto a todas las personas por igual, tanto humanas como no humanas. Respetar significa tener en consideración y valorar en si mismo al ser al que respetamos.

    Queremos la abolición de la esclavitud de todos los animales y vamos a por ella autoorganizándonos.

    La necesidad del activismo

    Parece que el veganismo se ha puesto de moda. Ahora hay un montón de restaurantes veganos y cuando dices que no comes nada de origen animal te dicen “Ah es porque eres vegana”. Casi todo el mundo cree que sabe lo que significa.

    El veganismo no es solo una manera de alimentarse. Es una actitud de respeto hacia todos los animales. No es una moda o un estilo de vida, es una manera de estar en el mundo y de relacionarse con las demás personas tanto humanas como no humanas.

    Abrazar el veganismo está muy bien, aunque para nosotras no es suficiente, es solo el mínimo por el que comenzar. Empezar a respetar a los demás animales y no fomentar su esclavitud es muy importante, pero si las personas veganas solo hacemos esto no conseguiremos cambiar mucho su situación. No nos engañemos, que ahora haya muchos restaurantes y productos veganos en el supermercado no significa que haya disminuido la explotación animal. El capitalismo producirá y ofertará todo lo que venda. Un ejemplo claro lo tenemos en la marca Campofrío, que ahora saca su gama de productos veganos al lado de trozos de cuerpo de cerdo y de pavo envasado. De la misma manera que Pascual, que mucho ampliar su repertorio de leches vegetales para aumentar sus ventas, pero ahí sigue su producción de leche de vaca, y así podríamos seguir con un montón de ejemplos como estos.

    Mientras nosotros dejamos de consumir productos de origen animal, el resto del mundo los sigue consumiendo y explotando y así seguirá si no hacemos nada. Por ello, tenemos que explicarle a la gente el porque del veganismo, visibilizar la situación de los demás animales, protestar y defender sus intereses de todas las maneras que se nos ocurran y estén al alcance de nuestras posibilidades. Está muy bien el activismo en las redes sociales: informando, visibilizando y denunciando y también es necesario las movilizaciones en las calles, las protestas en los sitios de explotación, etc.

    Hay muchas maneras de hacer activismo, cada cual puede encontrar una forma en la que se sienta más a gusto y pueda aportar más.

    El veganismo tiene que ir de la mano del antiespecismo. Oponerse al especismo nos debería llevar inevitablemente a movernos y hacer algo para cambiar las cosas para los animales.

    (Más información relacionada)

    Asamblea antiespecista de Asturias.

    Asamblea antiespecista de Burgos.

    Asamblea antiespecista de Salamanca.

    Asamblea antiespecista de Zaragoza.

    Askekintza.

    Bezala.

    Dentro de Farmacología.

    Entrevista a la campaña “No new animal lab (NNAL)”.

    Filming for liberation.

    Jauria.

    Por el fin del circo con animales.

    Por el fin de los zoos y acuarios.

    Tras los muros.

    Tomar posición

    El Día Mundial del Veganismo (1 de noviembre) es un evento anual que personas veganas en todo el mundo celebran como fecha de difusión del respeto a los animales. El veganismo es una respuesta ante el especismo y consiste en una actitud de respeto hacia todos los animales (tanto humanos como no humanos) que pretende lo menos posible generar, financiar y legitimar la explotación. Por lo cual intenta evitar prácticas, productos y servicios que impliquen o traigan como consecuencia, directa o indirecta, opresión animal. Creemos imprescindible no comerciar con la violencia, ni generar su demanda. No existen animales para el consumo, es su consumo el que ha convertido su existencia en productos.

    Esta postura tiene como propósito demostrar y denunciar que no es “normal, natural, ni necesario” utilizar animales en nuestro beneficio: debemos emprender una búsqueda por el fin de las jerarquías entre especies. Darles un trato digno y respetuoso sin necesidad de caer en proclamarnos como amantes de los animales, es darles el lugar en la realidad que les pertenece por el mero hecho de ser. Reconocer nuestras actitudes y actos para, luego, remediarlos es uno de los primeros pasos para mejorar su situación.

    (Más información relacionada)

    Veganismo. De la teoría a la acción” de Salvador Cotelo.

    Reflexiones

    Expresiones del especismo:

    La opresión hacia los animales se ejecuta de diferentes maneras. En este texto encontraras algunas de ellas.

    Reconocernos en el especismo:

    Una reflexión sobre la necesidad de reconocemos como especistas para así avanzar hacia el respeto al resto de los animales.

    Tomar posición:

    Sobre la importancia de cuestionarnos y actuar contra el especismo.

    La necesidad de activismo:

    El veganismo no como meta, sino mínimo dentro de la lucha. Un texto que promueve la importancia y la necesidad de hacer activismo.

    Nuestra propuesta:

    Hay muchas maneras de hacer activismo. Nuestra forma va de la mano de la autoorganización. En este texto lo explicamos.

    Lo que ya está viniendo:

    Frente al activismo y la lucha, explotadores de animales comienzan a organizarse. Este texto habla de ello.

    Represión al movimiento:

    Multas, cárcel… La represión al movimiento comenzó hace años y permanece a día de hoy. En este texto encontrarás el nombre de algunas de ellas y la manera de poder mandarles apoyo.

    Por quienes ya no están:

    Hay quienes también han muerto luchando. Aquí hablamos de ello.

    Cuidando en el ahora, transformamos el futuro:

    La existencia de refugios y santuarios antiespecistas es importante. También nuestro apoyo a ellos. Infórmate sobre qué hacen y cómo colaborar.