Entrevista en Lluvia con Truenos

El otoño antiespecista ya está aquí y en este programa decimotercero de Lluvia con Truenos contamos con la visita de Noviembre Antiespecista, un colectivo que nos convoca el próximo sábado 2 de Noviembre a salir a las calles de la capital del Estado demandando un año más Respeto y Libertad para los animales. Una entrevista llena de energía entorno al activismo donde además reflexionamos sobre las convocatorias y manifestaciones como herramienta para concienciar en la liberación animal.

¡Salud y antiespecismo!

Lluvia con Truenos

ENTREVISTA LLUVIA CON TRUENOS

Puede que mucha gente sepa de dónde surge esta convocatoria, ahora bien, como me pasa a mí

  1. ¿Cómo surge esta iniciativa?

Surge de la necesidad de denunciar todos los sistemas de opresión y de no jerarquizar unos frente a otros. Surge de la idea de cuestionar el posicionamiento por el cual se cree que los humanos se sitúan por encima del resto de animales.

El antiespecismo es claro en su posicionamiento, va a la raíz del problema, distinguiéndose de posturas bienestaristas o reformistas, que engrosan el movimiento animalista. Además, el movimiento de liberación animal enmarca cada vez más el especismo como un sistema de poder al cual combatir no sólo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social a partir del activismo en la calle.

  • ¿Qué es lo que se planteaba movilizar?

Hacer visible, denunciar y cuestionar no solo una práctica sino un sistema de ellas y de creencias. Cuestionar los cimientos de las estructuras. Abrazar el veganismo está muy bien, aunque para nosotras no es suficiente, es solo el mínimo por el que comenzar. Empezar a respetar a los demás animales y no fomentar su esclavitud es muy importante, pero si las personas veganas solo hacemos esto no conseguiremos cambiar mucho su situación. Mientras nosotras dejamos de consumir productos de origen animal, el resto del mundo los sigue consumiendo y explotando y así seguirá si no hacemos nada. Por ello, tenemos que explicarle a la gente el porqué del veganismo, visibilizar la situación de los demás animales, protestar y defender sus intereses de todas las maneras que se nos ocurran y estén al alcance de nuestras posibilidades.

Esta postura tiene como propósito demostrar y denunciar que no es “normal, natural, ni necesario” utilizar animales en nuestro beneficio.

  • ¿Cómo veis la evolución de la convocatoria?

Si algo han conseguido estas marchas es, definitivamente, impulsar el compromiso a largo plazo y la lucha antiespecista local, ayudando a que las activistas vuelvan a sus barrios, pueblos y comunidades con la energía suficiente para seguir luchando por un mundo de respeto y libertad para los animales.

  • ¿Hay mayor número de personas y de colectivos cada año?

2019 ha sido un año clave para el antiespecismo. Gracias, en parte, al gran volumen de acciones que se han llevado a cabo por numerosos grupos.

A lo largo de este año hemos visto a compañeras luchando contra la apertura del macromatadero de Binéfar que asesinará a 32000 cerdos diarios. Hemos visto como activistas denunciaban las condiciones en las que están las vacas explotadas por la industria láctea, mostrando la realidad, adentrándose en las granjas. Hemos visto como desde el movimiento Tu Abrigo Su Vida, se ponían en la piel que les arrancan a miles de animales en las granjas de la industria peletera, denunciando las terribles condiciones en las que viven y mueren gaseados o electrocutados, la mayoría aún vivos cuando se arranca su piel.

Hemos visto como otras compañeras entraban en el Zoo Aquarium de Madrid para denunciar las horribles condiciones en las que viven los animales condenados a una cadena perpetua, recordando que el Seprona abría una investigación por maltrato a los delfines.

Hemos visto como se han organizado cientos de vigilias a las puertas de los mataderos, para visibilizar la crueldad extrema que ocurre dentro de estos lugares y para darles un único y último gesto de cariño a los animales que entran allí y salen descuartizados. Convertidos en productos.

Hace muy pocas semanas veíamos como las antiespecistas volvían a salir a la calle en diferentes ciudades bajo el lema ni mataderos ni matadores.

Y, sobre todo, hemos visto como cada una de nosotras sigue luchando, cada día, y como cada vez somos más, más fuertes.

  • ¿Cuánto tiempo lleváis trabajando para sacar adelante este día?

El colectivo noviembre antiespecista lleva trabajando en esta convocatoria desde principios de verano. Tras la convocatoria del III Vegan Street. Son ya varios meses de trabajo. Con mucho esfuerzo e ilusión para lograr dar la mayor visibilidad a la causa de la liberación animal. En este transcurso de tiempo se ha debatido y tomado decisiones sobre las formas de difusión del evento, el recorrido de la manifestación o los lemas para llegar al mayor número de personas posibles. Todas estas decisiones se han tomado de forma siempre horizontal y asamblearia, entre las personas que formamos parte del colectivo, que pertenecemos al movimiento antiespecista.

  • ¿Qué aspectos son los más complicados de llevar a cabo y cuáles requieren más atención para una manifestación de estas dimensiones?

Un evento como el que convocamos el dos de noviembre es impensable sin un gran trabajo previo, un esfuerzo a menudo poco visible que pasa por la búsqueda de financiación, la difusión, redacción y confección de materiales, de la que cabe reseñar la meticulosa tarea de reflexión y la elaboración de un discurso claro y profundo de cara a la convocatoria.

Para nosotras, uno de los temas más importantes es que todo el mundo se sienta a gusto en este espacio. Y es que, si bien es cierto que el veganismo pone su foco principal en la liberación de los animales no humanos, este movimiento no puede reproducir violencias hacia animales de nuestra propia especie. Por eso, si queremos invitar a señalar y rechazar cualquier agresión que reconozcamos en la convocatoria.

Igualmente, otra de las cuestiones que nos preocupa es el estado de los animales no humanos que también acuden a la manifestación. Proponemos que aquellas personas que vengan acompañadas de animales no humanos tengan muy en cuenta la realidad de una manifestación llena de estímulos.

  • Cuarta edición de manifestación antiespecista, aunque vosotras lleváis dos años como organizadoras ¿Qué novedades hay para este año?

Si bien debemos remontarnos al 5 de noviembre de 2016. Primera manifestación antiespecista. Si queremos contextualizar podemos situarnos en el 1 de noviembre como día internacional del veganismo. Se convoca con la idea de dar visibilidad a la explotación que sufren los animales en todos los ámbitos y no centrándose en una temática o área de explotación si no cuestionando la raíz del especismo.

Esta convocatoria surge de la necesidad de denunciar todos los sistemas de opresión y de no jerarquizar también unos frente a otros. Surge de la idea de cuestionar el posicionamiento por el cual se cree que humanos están por encima de animales.

La convocatoria de noviembre antiespecista parte de la premisa de que la lucha antiespecista en una lucha política que nos posiciona de una manera muy concreta en el mundo en el que vivimos.

Podemos señalar que una de las novedades de este año es el símbolo elegido para la convocatoria: un pulpo. Anteriormente habían sido un zorro, un cerdo y un conejo. No es casual. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias.

El movimiento de liberación animal enmarca cada vez más el especismo como un sistema de poder al cual combatir no sólo de forma individual en la vida cotidiana desde la adopción del veganismo, sino también de forma colectiva y social a partir del activismo en la calle. La vida de sometimiento, tortura y muerte a la que son sometidos los animales no humanos es cruel, injusta e innecesaria. El veganismo es lo mínimo que podemos hacer por ellos.

  • Las imágenes de las volatinas y de los carteles desde la primera convocatoria son animales geométricos, animales de origami ¿Por qué este año habéis escogido un pulpo como imagen para la convocatoria?

Es necesario partir de una premisa.

Somos especistas también entre las especies animales, ya que no consideramos igual a un chimpancé que a un perro, o a una gata que, a una cerda, y por supuesto a un vertebrado frente a un invertebrado. El especismo es una discriminación injusta basada en diferencias arbitrarias. Y el pulpo, un animal absolutamente desconocido para la mayoría, es un ejemplo sin duda de esta discriminación. De los pulpos sabemos poco, pero son sorprendentes. Pueden usar herramientas y piensan lo que quieren hacer, incluso antes de que lo hagan. Tienen memoria a corto y largo plazo, y saben resolver problemas. Su sistema nervioso es muy complejo, y las sensaciones de dolor son las mismas que las de los mamíferos vertebrados. Más allá de posibles características extraordinarias, el pulpo es un olvidado, un animal de segunda o tercera y en él podemos reconocer los principios y cimientos del antiespecismo.

El pulpo es un símbolo para derribar las estructuras que sostienen el especismo. Contra toda opresión y por la liberación de cada oprimida.

  • Vemos que este año han surgido en torno a vuestra fecha otras convocatorias como el 5N en Montevideo, en Uruguay que programan una marcha antiespecista o el 1N en Bilbao. ¿Son convocatorias hermanadas o es el fruto espontáneo de otres activistas?

El 5 de noviembre de 2016, la Asamblea Antiespecista de Madrid organizó una primera marcha antiespecista que se repitió al año siguiente. Noviembre Antiespecista tomó el relevo el 3 de noviembre de 2018. Con cada vez más grupos implicados, y con cada vez más voces alzándose en las calles por la liberación animal, se espera que en el 2N la asistencia sea masiva.

Las fechas no se eligen de un modo aleatorio. El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo y, a su alrededor, orbitan las convocatorias para ayudarse del impulso. Este mes de noviembre también hay previstas manifestaciones antiespecistas en Bilbao (1N) y en Montevideo (5N), independientes a la de Madrid. No son convocatorias hermanadas, si bien parten de las mismas premisas.

  1. Convocáis a activistas de todas partes del estado para reunirnos en un mismo punto una vez al año, ¿cómo gestionáis esta coordinación con otros colectivos de otros lugares? y ¿Cómo de importante veis y es estar en contacto con otros colectivos?

Creemos que todo el mundo puede hacer algo para contribuir con la lucha por la liberación animal. Podemos juntarnos con otras personas y organizarnos para hacer activismo; desde hacer carteles, repartir panfletos, conseguir dinero para santuarios…

Pensamos que la autoorganización es una buena manera para luchar por los intereses de los demás animales.

Pensamos que ninguna organización, va acabar por si solo con ello, y cuanta más gente esté comprometida con la militancia por la liberación animal y existan más activistas, a más llegaremos para visibilizar y defender los intereses de los demás animales.

  1. Quizá el dia de la manifestación no sea el mejor día para charlar tranquilamente con otres activistas, pero si es una buena ocasión para conocerse y construir una red más fuerte y sólida. ¿Qué otras convocatorias a nivel estatal destacaríais por su labor y trabajo?

Son muchas las convocatorias que se realizan a lo largo de todo el año en multitud de lugares. Miles de personas dedican su fuerza, su tiempo y luchan por la liberación animal. Estamos construyendo comunidad. Estamos construyendo un movimiento.

Ya hemos señalado muchas de las convocatorias que a lo largo de 2019 se han ido sucediendo. Podemos destacar además una convocatoria que a nivel estatal y con carácter anual se celebra cada febrero, la convocada por la Plataforma NAC (NoAlaCaza).

Otro evento, que está convirtiéndose en un referente dentro del antiespecismo, es el Vegan Street. En su tercera edición celebrada en Madrid en mayo de este año, contó con la asistencia de más de 2000 personas.

  1. ¿Habéis aprendido algo nuevo o importante a la hora de tener en cuenta en la lucha antiespecista en relación con otros grupos a lo largo de este último año?

En el proceso, los grupos también aprenden los unos de los otros. Porque la de liberación animal es una revolución en constante movimiento. Dentro de todas las opciones de activismo que existen, cada persona ha de encontrar su propio camino. No existe un solo activismo. Hay millones de formas más y algunas están por inventar

  1. ¿Por qué pensáis que es la manifestación antiespecista con más asistencia en todo el año?

La convocatoria de la manifestación anual de Noviembre Antiespecista siempre ha pretendido hacer una jornada de protesta, pero también de encuentro, de impulso e ilusión. Eso es lo que nos ha producido ver tanta gente de tantos sitios distintos, encontrarnos, conocernos y aprender las unas de las otras. Creemos que se ha convertido en un referente en el antiespecismo, y caminamos con determinación para que siga siéndolo.

  1. ¿Su asistencia es representativa real de la lucha antiespecista durante el resto del año?

Cualquier movilización colectiva es representativa del movimiento que la impulsa, pero no podemos olvidar que el día 2 es sólo un día más. Todos los días hay personas esforzándose para luchar por los demás animales. Todos los días cuentan, por eso debemos apoyar y fomentar el trabajo de colectivos, asociaciones, santuarios y de todas las personas que luchan por el fin de la explotación. Esta lucha la construimos y la vamos a construir entre todes.

No es una moda pasajera, es la lucha por la libertad. Hemos venido para quedarnos y no vamos a parar.

  1. ¿Por qué creéis que es importante esta manifestación?

Comprendemos y valoramos el trabajo que se realiza cada día en las distintas poblaciones del Estado Español como también ponemos de manifiesto la necesidad de organizar una movilización que consiga el golpe de efecto buscado: que los medios se hagan eco y la sociedad conozca el dolor y sufrimiento innecesarios que causamos como especie al resto de animales por el hecho de serlo. Necesitamos reunirnos todas en el lugar donde más impacto y visibilización tenga nuestra lucha. Creemos, por cuestiones estratégicas, que este lugar es la manifestación antiespecista de Madrid. Además, consideramos que reunirnos activistas de todo el Estado en un mismo punto, caminando y coreando consignas juntas, nos carga de energía y afianza nuestras convicciones. Es por esto que os convocamos, a colectivos, asociaciones, responsables de santuarios y refugios antiespecistas, personas individuales…

  1. Está claro que hay una carrera de armamentos entre la lucha por la liberación animal y la industria de explotación animal. Cuánta más información sale a la luz sobre las condiciones en las que viven los demás animales, más esfuerzos pone la industria en maquillar la explotación animal con anuncios bucólicos, mostrando que tienen certificados de bienestar animal y criminalizando la labor de muchas activistas. ¿Cómo valoráis el momento que está viviendo el movimiento antiespecista? Desde vuestro punto de vista.

Quienes encuentran en la explotación animal un negocio rentable no van a renunciar tan fácilmente a su parte del pastel. Todo parece indicar que en los próximos años el movimiento antiespecista contará con más enemistades. Van a intentar desprestigiar todo lo que puedan la lucha antiespecista, con la ayuda de los medios de comunicación afines. Nos ridiculizarán y difamarán. Protegerán sus intereses cambiando leyes y blindando con maniobras de todo tipo sus negocios.

Intentarán promover las figuras del buen activismo (el tranquilo, que negocia, que cede, que espera) y la del activismo radical.

Esto no es nuevo, los movimientos sociales que han emergido contra la injusticia de forma radical han vivido estos procesos.

Las antiespecistas debemos tener una idea lo más clara posible de cuál es el panorama en el que desarrollamos nuestra lucha.

Como estrategia, no debemos ceder ante la presión mediática, y no caer en la trampa de asumir determinados discursos como propios. Se hace necesario crear una comunidad de lucha, encontrar los puntos débiles del discurso especista y rebatirlos sistemáticamente…

  1. ¿Qué pasos serían necesarios para dar un nuevo salto cuantitativo y cualitativo como supuso la realización de esta manifestación?

Aunque no podamos decir que la situación de los demás animales haya experimentado mejoras notables, sí podemos afirmar que cada vez se habla más sobre su situación, hay más debate social y más colectivos e iniciativas que denuncian la injusticia especista. Algunas formas de explotación animal están mal vistas por cada vez más gente.

Hay que seguir. Seguir en las calles, seguir denunciando, seguir señalando la injusticia en nuestro día a día. Se abre un escenario lleno de posibilidades y todas son interesantes, positivas y necesarias para la lucha antiespecista.

  1. ¿A qué debilidades y amenazas nos vemos expuestas?

La principal amenaza es la invisibilización, por un lado, y, por otro, la ilusión de estar avanzando, lo que puede llevarnos a conformarnos, mientras que tras los muros de los mataderos la realidad sigue intacta.

El veganismo no es una opción, es una postura contra la opresión. Es decir, tiene un carácter político. En la actualidad corre el riesgo de ser absorbido por marcas y empresas que pretenden vincularlo a cuestiones dietéticas, y hacer de él una moda, desvirtuando así su sentido profundo e invisibilizando la razón por la que salimos a la calle: la liberación animal.

Por otro lado, dentro del movimiento mal llamado “animalista” conviven muchas posturas, y hay una diferencia fundamental entre la posición abolicionista y la del bienestar. La primera toma posición de protesta social que se opone a las instituciones sociales que sostienen la explotación animal. El bienestarismo no requiere cambios fundamentales en las industrias que explotan animales, es decir intenta influir en el sistema desde dentro como uno de sus participantes. No cuestionan la utilización de animales. Esta postura que pretende mejorar las condiciones en las que los animales son explotados, tiene una mayor aceptación entre la población, porque maneja la ilusión de no estar dañando sin modificar los hábitos de consumo, puedes seguir comiendo huevos, pero de gallinas felices.

  1. ¿Qué fortalezas y oportunidades tenemos?

Algo está cambiando. Es posible que de momento la toma de conciencia esté desvirtuada y se nos presente como insuficiente a quienes tenemos como objetivo la liberación animal, pero estas posiciones revelan un aumento de la preocupación por los animales, por el medio ambiente, por las condiciones en las que se encuentran quienes hasta ahora solamente eran la otredad. Esto es una oportunidad, y toca trabajar sobre ello para lograr que cada vez más personas hagan la conexión.

Por otro lado, está empezando a emerger un movimiento abolicionista. Hasta muy recientemente, las grandes corporaciones bienestaristas controlaban la comunicación y suprimían totalmente el movimiento abolicionista. Ahora Internet ha hecho posible que quienes apostamos por los derechos de los animales podamos comunicarnos y formar comunidades fuera de las estructuras impuestas por los grandes grupos.

  • Ahora que el cambio climático ocupa portadas de periódicos y parece que la gente está tomando mucha más conciencia y se moviliza contra esto ¿cómo veis y valoráis este ecologismo especista?

Si quieres salvar el planeta, deja de comerte a sus habitantes. Son numerosos los estudios que demuestran que el consumo de carne es el principal desencadenante del cambio climático. El cultivo ganadero produce más gases de efecto invernadero que el sector de transporte considerado en su totalidad. Entonces ¿por qué no vemos señalar directamente a la industria cárnica o láctea como los principales responsables de la destrucción del planeta? El problema sigue siendo el mismo: el especismo.

Este año, hemos visto como se han activado las alarmas por el cambio climático, la gente miraba con estupefacción e inquietud las consecuencias, e intenta salvar el planeta cogiendo menos el coche o sustituyendo las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados. Pero muy pocas personas entienden que la ganadería industrial es la principal causa de la crisis climática, por encima del transporte o de otros sectores altamente contaminantes.

No podemos estar de acuerdo con un movimiento que impone el valor de los ecosistemas, la biodiversidad o las especie sobre el valor de los sujetos individuales.

A menudo, el movimiento ecologista actual lejos de respetar los derechos de los animales lo que hace es promover la esclavitud y el exterminio de animales inocentes.

  • ¿Creéis que toda esa gente concienciada por un planeta más sostenible podría transformarse en futuros antiespescistas?

El ecologismo y el antiespecismo entran en conflicto. Sin embargo, no se trata de un conflicto irresoluble. El primero debe desprenderse de sus prejuicios especistas, al igual que el resto de la sociedad, y extender sus consideraciones éticas sobre todo el resto de los animales de la Tierra. Será entonces cuando se alcance una armonía que le hará cobrar al ecologismo un fondo moralmente aceptable. 

  • Vuestro lema es bastante abierto y optimista, «Respeto y libertad para los animales», en comparación con otras manifestaciones más concretas como pueden ser las antitaurinas o la pasada manifestación en contra de los mataderos, que encierran lemas más directos y concretos. Reflexionando un poco sobre el tipo de mensajes que como activias lanzamos a la sociedad, ¿Cuáles creéis que funcionan mejor o en qué forma consideráis o pensáis que es mejor para una mayor efectividad?

La manifestación se caracteriza, a diferencia de otras marchas animalistas que podríamos considerar temáticas (contra el circo con animales, contra la tauromaquia o la caza), por incidir amplia y contundentemente en el especismo, es decir, el sistema de creencias que sostiene que los animales humanos son superiores al resto de animales y por ello tienen la legitimidad de dominar y explotar a su conveniencia.

A la mayoría de la gente le importan los animales. El reto es hacer ver que sus acciones son incoherentes con su creencia de que tenemos obligaciones morales con los animales.

Tenemos que mejorar nuestro trabajo al educar a la gente sobre la no violencia hacia los animales, y la violencia comienza con lo que comemos, es necesario hacerle ver a la gente que ésta es una cosa sobre la cual sí tienen control. Es fácil que la gente empatice con un individuo, los casos en los que por ejemplo una vaca escapa del camión que va al matadero, pero cuando hablamos de miles de millones de vacas, la empatía se difumina. Debemos trabajar para desarrollar estrategias que hagan que cada vez más personas hagan la conexión.

  • El próximo lunes 28 tenemos una cita en la Taberna vegana La Oveja Negra de Lavapiés donde vais a preparar una cena-tapeo para apoyar económicamente la convocatoria. ¿Qué otras formas hay para poder colaborar por si alguien que nos escucha no vive en Madrid o no pudiese acudir?

    Una de las maneras de colaborar con la manifestación es dándole difusión a todo este material: Compartiendo el evento de Facebook e invitando a quien creas que le pueda interesar; siguiéndonos en nuestras redes de Facebook, Twitter, Instagram, Youtube…

Además, pueden descargarse, compartir y/o imprimir los banners: de sobremesa, de móvil, flyers y el cartel de la manifestación.

Una de las maneras de costear los gastos de la manifestación será una rifa solidaria. El primer premio coincidirá con las tres últimas cifras de Sorteo Especial de Noviembre del 09/11/2019, siendo los números consecutivos los agraciados con los premios restantes. Son muchas las donaciones de diferentes tiendas, restaurantes, colectivos, etc.

Otra de las maneras de apoyarnos será comprando la camiseta que hemos diseñado para la ocasión.

Bueno, muchísimas gracias por haberos acercado hasta nuestros micros y haber compartido con nosotras este rato de radio. Quizá se nos quede algo en el tintero, ahora es un buen momento para que digáis lo que queráis. Recordamos que la manifestación es el sábado 2 de noviembre en Plaza España a las 5 de la tarde.