Racismo-Antirracismo

Este sistema se sustenta por distintos subsistemas de opresión que se entrelazan y se fortalecen mutuamente. No podría existir uno sin el otro y viceversa. Esto puede aplicarse a muchos aspectos distintos de nuestra realidad; lo que significa que no puedes contar la historia completa conociendo uno de los subsistemas. Hay un librito muy interesante de Chimamanda Ngozi Adichie que habla del Peligro de la Historia Única. Aprovecho para recomendarlo. La mayor parte actualmente del subsistema especista es la industria alimentaria. Es la que más dinero mueve y la más globalizada. A lo mejor en un sitio rural no tienen un zoológico o llevan pieles, pero si comen carne en Occidente a diario. Hay que saber que la materia prima que ha permitido la industrialización del sistema alimentario actual es la colonización. Sin la invasión y destrucción de tierras colonizadas no habría sido posible la extensión del sistema carnista, simplemente por falta de recursos. La apropiación de territorios del Sur Global por parte de multinacionales dirigidas por países del Norte, y su explotación, son las que aportan alimento principalmente para los animales que serán consumidos en el Norte, y las personas del Sur no verán más que un beneficio ínfimo de esta explotación. Lo que si verán será el empobrecimiento de la población local, antes la rural que la que vive en la ciudad, y, por consiguiente, una falta de oportunidades laborales y dentro del mercado internacional. También una contaminación de las tierras y las aguas que alterarán los ciclos naturales y la flora y fauna de esas zonas. De esta manera muches se verán obligades a migrar a países del norte. En estos países occidentales racistas, las personas migrantes viven en situación irregular, porque el Estado se encarga personalmente de dejar a estas personas en esa situación. Es curioso como para los productos de esas tierras Occidente es super receptivo, pero no para las personas. Siendo migrante, hay que sobrevivir en estos países trabajando 10 horas al día por un sueldo precario y, como consecuencia, es probable que no tengas tiempo de informarte de cómo llevar una dieta equilibrada vegana. Además, los trabajos que desempeñan las personas migrantes son trabajos forzosos que no quiere la población de dichos países. Entre ellos se encuentran los puestos de trabajo en mataderos y explotaciones. Este tipo de trabajos merman enormemente la salud mental de les empleades, además de ser de alto riesgo teniendo en cuenta que los animales o los útiles del matadero pueden lesionarles. Sumando a esto la imposibilidad de acceder a la sanidad pública, se concluye en que el sistema carnista es más perjudicial para las personas del Sur Global que para las de Occidente. Por todo esto, pienso que las personas procedentes de países colonos tienen el deber de dejar de comer animales. Supondría un acto de solidaridad en cuanto a la justicia racial y la reparación que deben. 

Productos veganos que no se alinean con el antirracismo: aguacate, coco, quinua, mango… Productos tropicales que, al fin y al cabo, se exportan. Hay más consumo de esos productos en países colonos que en los lugares de origen. Por lo tanto, es importante que no se globalice el consumo de estos productos ni se consuman todas las semanas, ya que sus ciclos son lentos y no son frutos que estén preparados para alimentar a la población mundial a diferencia de la avena y la soja, por ejemplo. En países colonos es importante leer el origen de los productos para no seguir fomentando la herencia de la colonización con el veganismo. Cabe decir que no hay un consumo ético dentro del capitalismo. Vivimos en un marco en el que nuestra simple existencia supone un consumo muy importante de recursos, explotando en mayor o menor medida el medio, los animales y las personas. Lo que tenemos que tener en cuenta es que podemos aportar nuestro granito de arena en una dirección más justa, equilibrada y armónica para todes. Como ya he dicho, parte de la reparación de la población de los países colonos sería dejar de consumir productos de origen animal. Y animo a todas las personas que se encuentran con la posibilidad de cambiar sus hábitos, que empiecen por algo, y a extrapolar el maltrato a la tierra y la naturaleza con los animales. No nos vamos a convertir en ángeles automáticamente, pero podemos velar poco a poco por un mundo más sostenible y habitable. Quiero terminar diciendo que los animales no son recursos y que tienen derecho a la vida por el simple hecho de existir. Así que si no es cuestión de supervivencia, nuestras costumbres y creencias no son suficiente motivo para utilizarlos y limitar sus vidas.

@JD.HITCH_